miércoles, 22 mayo 2024

Más de 400 árboles diferentes hacen de Almería la provincia española con mayor diversidad arbórea

21 marzo 2024
Provincia
La Peana de Serón 15 metros de diámetro.jfif

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En el Dïa Mundial de los Bosques, el Grupo Ecologista Mediterráneo rinde homenaje a a estos «auténticos supervivientes» de una climatología y geografía difíciles.

En el Día Mundial de los Bosques, el Grupo Ecologista Mediterráneo ha querido hacer su particular homenaje a los árboles más singulares que se mantienen en pie por toda la geografía provincial, ejemplares que fueron recogidos en el Catálogo de Árboles Singulares de Almería, convertidos en silenciosos héroes de la biodiversidad.

Gracias al rebajo desarrollado durante cerca de treinta años por Antonio Rubio Casanova, responsable del área de Biodiversidad del GEM, disponemos en la actualidad de datos tan relevantes como el que indica que Almería es la provincia española con una mayor variedad de especies arbóreas. Se han catalogado en su territorio más de 400 árboles diferentes, cuando hay pocos territorios en España y Europa que apenas superan las 200 variedades.

Lo que destaca por encima de cualquier otra consideración es que muchos de los árboles identificados como singulares por parte del grupo ecologista son auténticos supervivientes a unas condiciones geográficas y climáticas realmente difíciles, con lluvias torrenciales, riadas intensas, fuertes nevadas, vientos huracanados, o prolongadas sequías como la actual, que dura ya más de cinco años.

Selección arbórea

Para escoger los treinta árboles más significativos de esa historia natural se han tenido en cuenta su antigüedad (en varios casos superiores a los mil años), su porte impresionante, su tamaño y otros aspectos relacionados con su vida o las historias que se han producido bajo su cobijo.

arbol singular

Cada uno de ellos tiene su propia historia y los árboles la cuentan a su manera, tanto por las huellas que les ha ido dejando el tiempo como por el impacto que han tenido en las comunidades que vivieron y viven en sus entornos.

Quizá el más conocido sea la encina de La Peana, en Serón, que con sus 1.300 años de vida ha sobrevivido a todo, incluso a los intentos por parte de las empresas mineras de talarlo para utilizar su madera como combustible o como materiales de construcción de las minas, gracias en ese caso al valor de su propietaria, que presentó batalla frente a los que pretendían arrasarla como de hecho hicieron esas empresas con la mayor parte de las encinas de Los Filabres.

Pero hay muchas otras historias, unas relacionadas con la fuerza de la naturaleza, como le ocurrió el pino de Los Chaveses, en el municipio de Chirivel, que fue derribado por un rayo, pero mantuvo sus raíces en tierra y así siguió creciendo, siendo conocido como el pino acostado que aún se puede visitar en los montes de esta localidad de Los Vélez.

Al servicio del entorno

Otros se sustentan en acontecimientos sucedidos bajo su señorial porte, que puede hablar de cómo han dado cobijo a lo largo de los años a rebaños de más de 200 ovejas, incluso hasta 500, cuando el mal tiempo o la fuerte lluvia arreciaban en las sierras. O como otros junto a los que se celebraron pactos, acuerdos de paz o los encuentros de jóvenes enamorados que buscaron refugio frente a la incomprensión de sus vecinos.

Toda esta historia está ahora más amenazada que nunca por las consecuencias que se derivan del cambio climático, con episodios de calor intenso, con un régimen de lluvias torrenciales convertidas en un peligro de tanto en tanto, o con una larga sequía que amenaza la supervivencia de estos gigantes verdes que, en la inmensa mayoría de los casos, dependen de las lluvias para seguir viviendo.

El GEM pidió hace ya un año a la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul un régimen especial de protección para los árboles más singulares de la provincia, un patrimonio único en España y Europa, que son el orgullo de muchos almerienses y la envidia de quienes no pueden presumir de la variedad con la que afortunadamente sí contamos los almerienses.

Ante la amenaza del cambio climático pedimos ahora, de nuevo, que se preste atención a estos ejemplares, ya recogidos en un catálogo, y tanto las administraciones como todos los almerienses asumamos el compromiso que supone impedir que desaparezcan de nuestro territorio. Si así ocurriera estaríamos permitiendo un desastre desde el punto de vista ambiental, y la pérdida de la memoria colectiva de los almerienses y sus pueblos.