miércoles, 22 mayo 2024

Más de 300 menores necesitan con urgencia un hogar de acogida en Almería

10 abril 2024
Almería
Campaña solo quiero un hogar

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“Estos niños y niñas no necesitan que tengas una casa muy grande, necesitan que los escuches, que los quieras”, Raquel Rivero, madre de acogida

Las asociaciones andaluzas Alcores, Aldaima, Apraf-a e Infania han presentado en las últimas semanas la campaña Solo quiero un hogar, destinada a abordar la necesidad de garantizar una familia a niños, niñas y adolescentes que están esperando en los centros de protección.

Los datos actuales de estas asociaciones manifiestan que en la provincia de Almería hay más de 300 menores que necesitan el acogimiento familiar de forma urgente

Así se lo han dado a conocer Francisco González Bellido, delegado territorial de la Junta de Andalucía en Almería; Elena Sánchez, representante de APRAF-A; M.ª Carmen González, de SAAF Cruz Roja; Raquel Rivera, de la Asociación de familias En familia por derecho; y Victoria Rodríguez, familia acogedora.

«Hay mucho desconocimiento sobre las familias de acogida. Muchas personas piensan que es para familias ricas, cuando no sólo es un mito, sino que existe una ayuda económica que cubre los principales gastos de estos niños y niñas. Pero además, existe la leyenda negra de que es un proceso que tarde mucho cuando no es así, y queremos que puedan comprobarlo”, explicaba Francisco González Bellido, Delegado Territorial, al comienzo de esta presentación, en referencia a las creencias obsoletos de los procesos para familias de acogida. 

«Es difícil de entender que, a día de hoy, haya cientos de niños y niñas en Almería que no residan en un hogar», comentaba Raquel Rivera. «Las despedidas son duras, yo ahora mismo acabo de entregar a un chiquillo. Son duras pero chulas a la vez porque estos niños tienen que tener un futuro, y es muy bueno poder darles esa oportunidad», concluía la integrante de la asociación de familias En Familia por Derecho.

«Los menores que vienen de situaciones muy complicadas, cuando llevan unas semanas con la familia de acogida, pegan un cambio brutal. Nosotros, como técnicos, cuando hacemos el seguimiento, es que lo notamos hasta en el brillo del pelo» explicaba Elena Sánchez, representante de APRAF-A. A lo que Raquel Rivera comentaba: «Yo he tenido varios que han venido de situaciones muy complicadas. Ellos no necesitan que tengas una casa muy grande, necesitan que los escuches, que los quieras… Necesidades tan básicas como que les des un beso o alimento. Se nota el cambio desde el minuto uno». Y, Elena Sánchez, remarcaba: «Aunque sean bebés lo perciben, se queda en el cerebro. La seguridad de que si lloro porque tengo hambre o tengo sucio el pañal, va a venir alguien a darme de comer o a cambiarme, con cariño… Todo eso se va quedando en su cerebro y van aprendiendo que pueden confiar en esa persona externa».

“Queremos apelar al compromiso y sensibilidad de las personas andaluzas. Actualmente hay cientos de familias de acogida que están cambiando la vida de forma radical a estos menores en nuestra comunidad, pero seguimos necesitando muchas más”, explican desde las asociaciones.

Testimonios

En la presentación se ha contado, además, con la presencia y el testimonio de

Victoria Rodríguez, madre de acogida en Berja conocía el programa de acogimiento familiar desde hace más de 8 años, pero quiso tener una estabilidad laboral antes de dar el paso. «Siempre me dicen ‘Yo no podría’, pero yo les digo ‘No puedes porque no te lo has propuesto’. Siempre afirmo que cuando veas el momento, no te quedes con la duda. Hazlo una vez y siempre estás a tiempo de no repetir.» Victoria ya va por su segundo acogimiento. «Al principio pensaba que no iba a dar el perfil por ser madre soltera».

Victoria explica que cuenta con el apoyo de su propio padre, que hace las veces de abuelo de acogida, y ambos han vivido ya la despedida de uno de estos pequeños con los que han compartido «7 meses maravillosos». Sobre la despedida, Victoria relata: “personalmente, creo que el miedo a la despedida habría que ir suavizándolo y centrarse en el proceso que es lo importante. Tú no eres responsable ni de lo que hayan vivido antes, ni de lo que le vayan a vivir después. Lo que sí puedes hacer es que la vida de ese niño -¡y la tuya!- tenga un tiempo de calidad. Pero hay que tener claro que el objetivo es darle un tiempo a la familia biológica para que pueda recuperarse».

Y también reflexiona sobre ese cambio que dan estos niños y niñas cuando son acogidos: «cuando vives y disfrutas el proceso, la despedida es lo de menos. Porque ves como llegan, que tienen que encajar… y ves el cambio cuando se van. Y los míos, aunque son pequeños, se van, como yo digo, aunque sean pequeñillos, se van siendo hombres y unas mujeres hechos y derechos»

De esta forma, y junto a toda la información divulgada por parte de las asociaciones y técnicos responsables de los procesos para familias de acogida, esta campaña pretende hacer hincapié en los testimonios de las familias acogedoras. Además de ser una herramienta transparente y de información más detallada y cercana, supone un instrumento para que aquellas personas que quieran involucrarse en el acogimiento familiar descubran sus diversas posibilidades, modalidades y la reciprocidad de bienestar que produce tanto en los menores como en las propias familias.