lunes, 26 septiembre 2022

Lucía Sorroche, una vida enganchada al flamenco

26 junio 2016
Almería
Sorroche Lucía

Lucía Sorroche posa ante una colección de vestidos

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Tiene 45 años y recuerda que los primeros sonidos del flamenco los escuchó cuando estaba en el vientre de su madre. Hasta los 33 bailó tras concluir con éxito su carrera de Danza y, actualmente, se encarga de Artesanía Sorroche, el negocio familiar situado en el corazón de la capital almeriense.

Su relación con el flamenco comenzó antes de llegar a este mundo. «Ya en el vientre de mi madre disfrutaba del arte; el mundo del flamenco y yo iniciamos relación incluso antes de nacer», nos cuenta Lucía Sorroche, hija y madre de flamencos almerienses.

Hija del popular cantaor Pepe Sorroche, a Lucía le dio por el baile. Estudió la carrera de Danza y, durante años, bailó en escenarios nacionales e internacionales. Hasta quedarse embarazada de su segunda hija, momento en el que se detuvo como bailarina, la almeriense exhibió los modelos de Artesanía Sorroche bailando en tablaos y pasarelas en Toulouse, Marruecos y distintos rincones de Andalucía. Una carrera artística que mantuvo a Lucía sobre pasarelas y escenarios durante tres décadas, desde los 3 a los 33 años.

Bailaora Sorroche
Lucía, sobre los escenarios, exhibe su baile con un modelo de Artesanía Sorroche

Desde que sus padres montaron el negocio familiar, Lucía ha estado cerca de la tienda. “Mi hermana y yo, desde pequeñas, hemos echado una mano a mis padres. Desde los 13 años he compaginado mis estudios con el trabajo en Artesanía Sorroche.
“Yo tendría unos 13 añillos cuando mis padres, que antes tenían una pajarería, montaron la tienda de trajes de flamenca. Un amigo le dijo a mi padre: “Pepe, tú que te mueves en el mundo del flamenco y estás tan vinculado a todo esto, por qué no montas un negocio, que en Almería no hay nada?”. Y así fue.

Tres generaciones de la familia Sorroche
Tres generaciones de la familia Sorroche

Ahora, a sus 45 años, Lucía Sorroche lleva las riendas del negocio familiar: Artesanía Sorroche. Junto a sus padres y con el empuje de sus hijas, Lucía sigue dedicándose al flamenco, aunque en la actualidad más centrada en la confección, moda y tendencias actuales.

“El flamenco es un arte, hay quienes hablan de él como si fuera una moda, pero para el que ama el flamenco y nace con ello, es una forma de vida”, se arranca la empresaria.

Y, ¿por dónde respira la moda flamenca?

Vuelve lo tradicional, lo clásico. “Los elementos antiguos –el encaje de bolillo y el modelo canastera—están ahora de rabiosa actualidad”, avanza Lucía. En colores, el rojo sigue siendo el rey aunque también los tonos pastel toman la delantera en las pasarelas. Vuelve el puro flamenco.

Artesanía Sorroche, en la Avenida Vilches de la capital, expone y vende todo lo relacionado con la moda flamenca. Sus principales clientes, profesorado y alumnado de academias de baile; aunque no son los únicos. “Vestimos a todo tipo de personas y vendemos moda flamenca a todo tipo de clientes”

En la tienda de los Sorroche encontramos moda y complementos. Zapatos, flores, peinetas, vestidos o pendientes. El flamenco más puro y la danza más actual.

Lucía Sorroche

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