sábado, 13 agosto 2022

El Defensor del Pueblo andaluz toma cartas en el conflicto de los conservatorios de Almería

11 noviembre 2016
Almería
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Una de las protestas de las AMPAs de Música y Danza en el conservatorio

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Satisfacción en las AMPAs de los conservatorios de Almería ante el expediente iniciado por la Oficina del Defensor en Sevilla. Por el contrario, los padres y madres de los alumnos de Música y Danza muestran su decepción por la falta de respuesta válida por parte de la Junta de Andalucía, a cuyos responsables culpan de hacer oídos sordos a sus viejas reivindicaciones.

Las directivas de las AMPAs de los Conservatorios de Música y Danza de la capital almeriense han salido al paso de las noticias publicadas sobre el inicio de un expediente por parte de la oficina del Defensor del Pueblo andaluz, que pone en entredicho las actuales condiciones en las que se están impartiendo las clases de estas disciplinas.

Las AMPAs Santa Cecilia de Música y Santa Catalina de Danza han mostrado su satisfacción ante esta medida, ya que dicho expediente plantea “la posibilidad de que se estuvieran conculcando los derechos fundamentales de la Constitución (derecho a la integridad física y derecho a la educación, respectivamente), así como los derechos de educación (derecho a una educación de calidad y a la necesidad de contar con la infraestructura y medios materiales y humanos necesarios para su consecución en igualdad de condiciones)”, según refleja textualmente el documento.

Los padres y madres de los conservatorios almerienses consideran que el expediente del Defensor del Pueblo andaluz “muestra la preocupación y la sensibilidad ante las graves carencias de nuestros centros”, al tiempo que aseguran que resume “muy acertadamente” los principales problemas puestos de manifiesto en reiteradas ocasiones por las AMPAs.

Decepción con la Junta
En la otra cara de la moneda, las AMPAs han expresado su «profunda decepción» tanto con la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía como con su Delegación Provincial, pues entienden «que han hecho oídos sordos a nuestras protestas y reivindicaciones».

En ese sentido, aseveran que tras los actos de protesta realizados durante casi dos meses, que incluyeron concentraciones diarias a las puertas del Conservatorio con la consiguiente no asistencia a clase, la huelga de dos días del profesorado de ambos centros y la masiva manifestación por la capital almeriense, los responsables políticos “no han hecho ni el más mínimo ademán de iniciar unas conversaciones que conduzcan a una solución que pueda satisfacer a ambas partes: ellos y nosotros”.

Asimismo, denuncian que no han recibido respuesta a las reiteradas peticiones de cita con los respectivos representantes de la Administración, tras la primera reunión mantenida a finales de septiembre con la Delegada territorial en la que, según explican, “no nos dieron ninguna respuesta satisfactoria”. Por todo ello, insisten en destacar “el silencio administrativo total, tanto de la delegada territorial en Almería y del Jefe del servicio de planificación, como de la consejera de Educación de la Junta en Sevilla”.

Además, sus preocupaciones se agravan por el hecho de que en los actuales presupuestos andaluces “no se ha incluido nada explícito destinado a nuestros conservatorios”, por lo que, en su opinión, se mantiene la “clara situación de discriminación” frente al resto de provincias andaluzas, concluyen las AMPAs.

Viejas reivindicaciones
Las demandas de los padres y madres de alumnos son peticiones de hace 25 años y son solución definitiva al hecho de que las enseñanzas de Música y Danza convivan en el mismo edificio con todas las consecuencias que eso conlleva.

Para ello exigen que se inicien las obras del Conservatorio de Danza que estaban previstas en unos terrenos ya cedidos a tal efecto, así como la construcción de un auditorio y un aulario en el espacio anexo al actual Conservatorio de Música que lleva proyectado y diseñado desde su inauguración. Sólo así podrán acabar con la flagrante carencia de espacio, que desemboca en hacinamiento, lesiones y desplazamientos a otros centros educativos de la zona y que tiene como consecuencia final una importante merma en la calidad de la enseñanza.