martes, 4 octubre 2022

Consumo advierte de que los únicos títulos de idiomas reconocidos por la Junta de Andalucía son los que expide la EOI

19 septiembre 2022
Almería
Escuela Oficial de Idiomas

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Las personas interesadas en apuntarse a un centro o academia deben valorar varios criterios como la calidad del profesorado, los criterios del MCER, el formato presencial u online, la metodología o si es una entidad preparatoria o examinadora

El aprendizaje de un idioma o la formación para mejorar su dominio y obtener un título acreditativo se ha convertido en una opción muy extendida entre la población, y por este motivo hay una gran variedad de centros y academias de idiomas. En este escenario, Consumo Responde incide en los aspectos más importantes a la hora de elegir en qué centro iniciar la formación lingüística.

El MCER establece los diferentes requisitos para cada nivel de competencias –seis subniveles desde el A1 al C2, comprendiendo los niveles, básico, independiente y competente a partir de la comprensión auditiva, comprensión de lectura, interacción oral, expresión oral y escritura–.

En el caso de los centros que imparten enseñanzas no oficiales y que publicitan la obtención de titulaciones extranjeras, deben disponer de convenio con la entidad extranjera para poder expedir dicha certificación. No obstante, estos certificados emitidos por entidades extranjeras, aunque algunos gozan de amplio prestigio, en principio carecen de reconocimiento directo en España, y son reconocidos a nivel individual por cada entidad.

Sabiendo el idioma que se quiere aprender o en el que se quiere profundizar, lo más importante a la hora de elegir el centro o academia es tener claros los objetivos de la persona interesada, que puede optar por cursos extensivos, intensivos, presenciales, online, en grupos, individualizados, dirigidos a empresas, etcétera.

Valoraciones

Una vez fijados estos objetivos, habrá que valorar aspectos como: el perfil del profesorado (experiencia, calidad, competencias profesionales, nivel de español, etc.); las instalaciones (confort, ordenadores, conexión a internet, películas, etc.); el número de alumnos y alumnas; la metodología de aprendizaje (teoría, práctica, participación del alumnado, clases de conversación); qué certificados se pueden obtener, siendo esencial que  que el título haga mención a los criterios del MCER; si se trata de un centro preparador o examinador;  o la programación (continuidad de los distintos niveles o del aprendizaje). Además, a la persona consumidora le podría interesar más un curso de idiomas online, ya que, además de ser más económicos que los presenciales, gozan de una mayor flexibilidad y están mejor adaptados a circunstancias personales.

Garantías de formación

Como persona consumidora, hay que comprobar que la publicidad ofrecida por la academia o centro tenga claridad informativa y sea veraz –sin que induzca a confusión–, y que conste el correspondiente número de registro si se trata de un centro preparador o examinador. Consumo recomienda estudiar concienzudamente el contrato que se firme, teniendo en cuenta que los precios indicados han de ser precios finales (impuestos incluidos), indicando las cantidades por matrícula y las distintas mensualidades, y pudiéndose contemplar, en su caso, la financiación. Asimismo, se aconseja elegir un centro que esté adherido al Sistema Arbitral de Consumo, y que pertenezca a alguna asociación profesional del ramo.