lunes, 26 septiembre 2022

Carlos Bayo: «Cuando paso por el fiordo, el olor a mar me transporta a Balerma»

26 julio 2016
El Ejido
Carlos Bayo en Balerma

Carlos Bayo, deportista y maestro

Comparte esta noticia en tus redes

Natural de El Ejido, Carlos Bayo empezó hace ocho años su aventura internacional y todavía no ha parado. Actualmente reside en Trondheim, la tercera ciudad en importancia de Noruega, durante once meses al año trabajando como maestro en una escuela de Infantil.

Carlos Bayo Rodríguez, natural de El Ejido, empezó hace ocho años su aventura internacional y todavía no ha parado. Actualmente reside en Trondheim, la tercera ciudad en importancia de Noruega durante once meses al año trabajando como maestro en una escuela de Infantil. Cuenta con cinco semanas de vacaciones dos de ellas en verano. Bayo no perdona su cita veraniega y familiar en la localidad costera de Balerma. Allí hoy charlamos con él.

Caros Bayo 1
Carlos Bayo haciendo prácticas de vuelo

 

.-¿Cuándo empieza tu aventura internacional?
La primera experiencia seria tuvo lugar en 2008, cuando me fui de Erasmus a Turín, Italia.

.-¿Pensabas que se alargaría tanto?
Lo cierto es que no. Pero una cosa llevó a otra y fui enganchando y enganchando. Y así hasta ahora. Me parece algo muy interesante pensar en mi vida actual y reflexionar sobre los hechos que se encadenaron para llevarme hasta donde estoy. Puedo remontar fácilmente diez u once años atrás.

.-¿Cómo es la tarea docente en Noruega?
El sistema es bastante más flexible y tienen muchos medios. El número de alumnos por aula es más reducido que en España y además del maestro, muy a menudo, hay un ayudante en clase para niños con necesidades especiales o como apoyo al maestro. También destacaría la buenísima colaboración entre el centro y los padres.

.-¿Qué importarías del sistema educativo noruego al español?
La flexibilidad, la sencillez, pero sobretodo el énfasis en la autonomía del alumno, el desarrollo de su potencial y su positivismo.

.-¿En cuántos países has vivido?, ¿cuántos idiomas hablas?
He vivido en Italia, Francia y Noruega. Contando el español, hablo 5 idiomas sin problemas: francés, italiano, noruego e inglés.

.-Después de estos años fuera, ¿qué es lo que más sigues echando de menos de tu tierra?
La fluidez de las conversaciones con la gente algunas veces. Todo lo social se hace de forma mucho más natural aquí. También los bares y la facilidad para quedar con los amigos sin tener que pedir cita previa una semana antes.

.-¿Hay algo en Noruega que te recuerde a Almería?
La verdad es que allí todo es muy distinto. Lo único en lo que caigo ahora es cuando, a veces, para volver del trabajo, paso por el fiordo y el olor a mar me transporta a Balerma, donde he pasado todos los veranos desde los 6 años.

.-¿Y a los almerienses?
Bueno, en mi región en Noruega la gente habla muy rápido, se comen letras y juntan palabras. Como hacemos aquí.

.-El motor económico de nuestra provincia, es la agricultura, ¿ves productos de nuestra tierra en Noruega?
Sí a menudo, en el súper suelo encontrarme con cajas de las cooperativas y almacenes de aquí, pero un pepino puede costarte 14 coronas (1,4€ aproximadamente).

.-Qué actividades económicas destacarías de Noruega ¿En que son punteros allí?
Bueno aquí, pienso que hay cuatro fuentes de ingresos, gas y petróleo, el salmón, el turismo y nuestros impuestos (le llegan a retener un 35% de la nómina)

.-¿Tienes previsto regresar a El Ejido? ¿Con qué planes sería?
Por el momento no. Estoy muy a gusto allí, aprendiendo mucho y viviendo cosas nuevas. Aunque hay veces que se me ha pasado por la cabeza volver, pero ha durado poco tiempo.

.-¿Qué te traerías de Noruega a Almería?
Físico, el petróleo. Y abstracto, la sencillez del sistema y la confianza en la gente.

.-¿Qué le recomendarías de Almería a un noruego?
A un noruego la reserva natural de Punta Entinas, el año pasado vinieron unos amigos y aquello les pareció caminar sobre otro planeta. También las playas de Cabo de Gata y los conciertos del Castillo de Guardias Viejas. Y las tapas de Balerma!

.- Y, ¿a un almeriense de Noruega?
Yo siempre digo que Noruega hay que visitarla en verano y en invierno. Son dos sitios totalmente distintos. En invierno recomiendo hacer una excursión de esquí de fondo, una pausa para hacer una hoguera con leña recogida en el bosque y cortada con tu hacha, asar unas salchichas pinchadas en una rama y pasar la noche en un chalet de montaña alejado de todo. En verano todo está verde y el tiempo es más agradable, aunque suele llover. Recomendaría un viaje en coche por la costa rumbo al norte. Y sin moverse del sitio, un paseo a lo largo del fiordo o en barca si es posible.