martes, 5 julio 2022

Ensordecedora pitada de los funcionarios al gobierno municipal de Almería, que ejecuta por decretazo los recortes

1 diciembre 2012
Almería
Rota la negociación del convenio colectivo en el Ayuntamiento de Almería

María Muñiz y Pablo Venzal son objeto de más críticas

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Vídeo: trabajadores irrumpen en la Comisión de Gobierno sin saber que sus derechos estaban perdidos

Mientras que los cinco sindicatos que disfrutan de representación en el ayuntamiento capitalino se reunían para volver a expresar su rechazo ante la paralización de las negociaciones, el equipo de concejales del Partido Popular, en el órgano de más poder de este mandato dada su gran mayoría absoluta en el pleno, la Comisión de Gobierno, ejecutaba la sentencia de muerte a sus derechos ya consolidados en pasados pactos de funcionarios y convenios colectivos de personal laboral. Eran 20 años de reducidos a cenizas sin negociación previa posible, motivo principal de las movilizaciones.

El Ayuntamiento de Almería reduce los derechos de sus funcionarios sin negociación con los sindicatos
Pablo Venzal ha sido objetivo de todos los concentrados en la pitada contra la ruptura de la negociación

La Ley dice que debe de existir una Mesa de Negociación en la que las partes discutan y alcancen un acuerdo satisfactorio para ambas, pero la disposición actual es la de que el gobierno municipal se puede limitar a directamente actuar sin ni siquiera escuchar a los representantes de los trabajadores. De esta guisa se presentaron Pablo Venzal y María Muñiz en la última mesa convocada hace un par de semanas. Ambos anunciaron que se sentaban para simplemente informar de lo que el equipo de gobierno iba a hacer, eliminando cualquier atisbo de sentido a la existencia de la propia Mesa Negociadora.

Ante esta actitud y la unilateralidad de las decisiones a tomar, con un único color del PP de los concejales con mando, los sindicatos se fueron levantando uno a uno y comenzaron un minicalendario de movilizaciones. De hecho, ha dado tiempo a dos pitadas en la Plaza Vieja, una primera muy mediática y una segunda totalmente infructuosa, puesto que mientras que los representantes sindicales y muchos trabajadores se manifestaban el gobierno municipal actuaba en su reunión semanal. Lo hacía con forma de decreto y listo, no iba más, por mucho que los manifestantes irrumpieran en la sala en la que se desarrollaba la reunión.

 

Ante la opinión pública se filtran expresiones tales como privilegios que los funcionarios no quieren perder a pesar de la crisis que afecta a muchas familias. Es un modo de explicar lo sucedido que se rechaza de plano por parte de los sindicatos, que recuerdan que los 1.100 trabajadores públicos que hay aproximadamente en el Ayuntamiento de Almería han visto perdida su paga extra después de habérsele reducido el sueldo. Esta es la tercera ofensiva contra su poder adquisitivo, que se puede ver menguado en una cantidad que se sitúa entre 3.000 y 4.000 euros por cabeza en un año. No hay que olvidar que se trata de un colectivo que tradicionalmente ha estado excluido de las becas educativas, por ejemplo.

No quieren los representantes sindicales dejar escapar que la reducción de las nóminas de los ediles y de los numerosos cargos de confianza que hay en el Ayuntamiento no se ha visto reflejada en ningún sitio, por lo que el esfuerzo recae siempre en los mismos protagonistas. De hecho, aseguran haber pedido datos fehacientes sobre el gasto que suponen los cargos políticos, electos y no electos, sin haber recibido otra cosa que no sean palabras de cara a la galería. Es más, en cuanto a la ruptura de las negociaciones, en las dos últimas semanas no ha habido ningún acercamiento del equipo de gobierno, que no se ha interesado en contactar con los sindicatos.

Bomberos y Policía Local han puesto más colorido con sus uniformes a las protestas, y sobre todo los segundos, que han trabajado con unas mascarillas sanitarias puestas en rechazo a los recortes que la sanidad pública está sufriendo. A esto suman su negativa a poner multas, decisión tomada en asamblea, excepto cuando sean pedidas por los ciudadanos. No admiten la falta de negociación de lo que la parte política ha dado en llamar plan de ajuste, todo un eufemismo. Además de su solidaridad con la sanidad, las mascarillas también significan su modo de expresar su protesta por los malos olores y ataques que consideran que reciben por parte del gobierno.

Los cinco sindicatos representativos en el Ayuntamiento de Almería protestan por la falta de negociación
Pancartas en la pitada de la Plaza Vieja mientras que la Comisión de Gobierno ejecutaba los recortes de derechos

La Unión de Policía y Bomberos de Almería, unida a CCOO, UGT, CSIF y UEMA, han participado en la pitada del viernes pero no han podido impedir la imposición del nuevo convenio. Los concejales han aprobado el documento, que recoge disminución de pagas y cambios en el Fondo de Acción Social (FAS), más otras medidas encaminadas, según aseguran, a lograr un ahorro de más de dos millones y medio de euros. Así, la cuestión va más lejos de lo resumido intencionadamente como «privilegios», ya que habrá reducción de un 35% en las pagas de marzo y octubre, y además se omite que los sindicatos estaban dispuestos a reducir, pero eso se hace sentados en algo intocable como es una Mesa de Negociación.

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Un comentario

  1. Da gusto leer artículos como este. Las cosas como son, sin manipulación, sin interpretaciones subjetivas y claritos como el agua. Me alegro de que todavía existan periodistas dispuestos a contar sólo la verdad, le duela a quien le duela.

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