domingo, 4 diciembre 2022

Renaturalizar no es sinónimo de hormigonar

17 octubre 2022
Aguadulce - Roquetas de Mar
rambla san antonio

Rambla de San Antonio

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La propuesta de Adecuación y Renaturalización de la Rambla de San Antonio ha sido rechazada en la convocatoria de subvenciones de la Fundación Biodiversidad por no cumplir con requisitos esenciales

El 12 de septiembre, se anunció en prensa la adjudicación a la UTE Rambla San Antonio (formada por Probisa Vías y Obras S.L.U y Lirola Ingeniería y Obras S.L,) del contrato de obra del proyecto de adecuación y renaturalización de la Rambla San Antonio de Aguadulce.

Desde que se anunciara el estudio de este proyecto, la organización de Ecologistas en Acción tuvo gran interés en participar, y tras 5 meses solicitándolo, lamentablemente no lo hemos conseguido.  Renaturalizar una rambla que históricamente, ha sido olvidada a pesar de ser el pulmón verde de Aguadulce merece la participación ciudadana. Tras declararse en 1964 Aguadulce Centro de Interés Turístico Nacional, la Rambla de San Antonio, ha sobrevivido al urbanismo voraz a su alrededor, conviviendo de forma pacífica frondosas arboledas con escombreras, residuos de todo tipo y parquin improvisados durante los periodos de vacaciones. Pero claro, la imagen de Aguadulce Centro de Interés Turístico se veía dañada por el estado de dejadez y abandono, y la ciudadanía lleva décadas reclamando acciones para mejorar este entorno.

Las ramblas de nuestra provincia, quizás por no tener un flujo permanente de agua, se han hecho invisibles a ojos de gestores del agua, del territorio, administraciones y de la sociedad, que las consideran inútiles e improductivas, y únicamente se le presta atención cuando se desbordan y provocan daños humanos y materiales considerables. Esta visión peyorativa ha deteriorado sus ecosistemas notoriamente, y se ha apostado como única opción por obras de ingeniería convencional para manejarlas: muros, contrafuertes, azudes, diques, canalizaciones, limpiezas periódicas con maquinaria pesada, etc. Acciones demandadas social y políticamente, pero que comprometen los servicios ecosistémicos que puede ofrecer a la ciudadanía y la integridad de comunidades animales y vegetales, además de ser obras temporales muy costosas. 

Se publicó que se iba a buscar financiación europea a través de los fondos FEDER, pero nos sorprendió desde Ecologistas en acción comprobar que el proyecto denominado “ADECUACIÓN Y RENATURALIZACIÓN DEL ESPACIO URBANO COMPRENDIDO ENTRE LA AVDA. CARLOS III, EL PASEO DE LOS OLMOS Y EL PASEO MARÍTIMO, T.M. ROQUETAS DE MAR”, fue presentado en la convocatoria de subvenciones de la Fundación Biodiversidad para el fomento de actuaciones dirigidas a la restauración de ecosistemas fluviales y a la reducción del riesgo de inundación en entornos urbanos españoles a través de soluciones basadas en la Naturaleza. ¿Por qué nos sorprendió? Por las características del proyecto. 

Quizás haya que recordar al Ayuntamiento de Roquetas y a la empresa de ingeniería AIMA (la que ha redactado el proyecto) el significado de renaturalizar un cauce hídrico: recuperar los valores ambientales urbanos para devolverle las funciones ecosistémicas que debe cumplir, incluyendo en el proyecto las acciones necesarias para evitar la pérdida de biodiversidad y la adaptación para amortiguar los efectos del cambio climático. En ningún caso esto se traduce al proyecto redactado por la empresa AIMA,  hormigonado y encauzamiento de la rambla, lo que produciría un aumento local de la temperatura en épocas cálidas, la fragmentación del territorio (una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a escala global) y el aumento de la velocidad del agua con lluvias torrenciales, frecuente en los dos últimos años debido a que nos encontramos en plena emergencia climática (riada marzo de 2022)

Hay razones para dudar de la competencia de esta empresa para elaborar proyectos de renaturalización de cauces fluviales (a través de soluciones basadas en la Naturaleza) con posibilidades reales de optar con éxito a esta clase de subvenciones públicas. Según el art. 27 de la Orden TED/1018/2021, de 20 de septiembre, por la que se aprobaron las bases reguladoras para la concesión de las subvenciones de la citada convocatoria, los proyectos deben incluir obligatoria y transversalmente las siguientes acciones: a) Plan de gobernanza y participación, b) Plan de comunicación y sensibilización y c) Plan de medición y seguimiento de indicadores. En este aspecto, la tramitación del expediente del Proyecto de la Rambla de San Antonio ha resultado ser un grosero fraude.

  • En este contexto, no es de extrañar que el proyecto se encuentre entre los rechazados. De 99 propuestas, se financiarán las 18 primeras. El proyecto de Roquetas consiguió 59,5 puntos, quedando en la posición 57 (muy lejos de conseguir financiación ni triplicando la cuantía del presupuesto). Y claro, sin financiación pública el dinero saldrá de las arcas municipales. En nuestra opinión, si se hubiera redactado un verdadero proyecto de renaturalización, cumpliendo los requisitos de la convocatoria, nos hubiéramos ahorrado 10.071.954,20 €. Sería interesante pensar cuantas ramblas de Roquetas se podrían renaturalizar realmente con ese gran presupuesto: ¿quizás La Gitana, EL Cañuelo y la Rambla Pastor?

También estamos en desacuerdo con que la Junta de Andalucía autorice la realización del proyecto (eximiendo responsabilidades en caso de riada, en pleno cambio climático), sin que se haya tramitado el deslinde administrativo del dominio público hidráulico de la Rambla de San Antonio, ni el estudio de venidas de agua por un período de 500 años. 

El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, ha destacado la importancia de este proyecto en el desarrollo urbanístico de Aguadulce, contemplando únicamente una puesta en valor de este espacio para el disfrute, ocio y esparcimiento, sin pensar en otros servicios ecosistémicos esenciales. La Renaturalización real de la rambla, con suelo permeable y especies mediterráneas, supondría una importante fuente de nutrientes, contenedor y transportador de biodiversidad, corredor de vida, fuente de arena para nuestras playas, patrimonio cultural, etc.  De su buena conservación dependen una gama de servicios, sin costes para la sociedad, como la absorción del exceso de agua tras lluvias torrenciales, la recarga del acuífero, el control de plagas, el control de la erosión, la regulación climática, pulmones de aire limpio, espacios para la educación, para la ciencia, para actividades recreativas de ocio o simplemente para el disfrute estético.

Desde 2016 a 2020 Ecologistas en Acción ha desarrollado 10 propuestas de renaturalización: río Manzanares (Madrid), río Oro (Melilla), río Besós (Barcelona), río Castaños (Barakaldo), río Piles (Gijón), río Isuela (Huesca), río Genil (Granada), río Zapardiel (Medina del Campo), río Vinalopó (Elche) y río Guadalmedina (Málaga), y los resultados han sido muy positivos. Este año, también seguiremos renaturalizando con diferentes municipios, y nos encantaría poder participar en el nuestro, Roquetas de Mar, aportando la experiencia acumulada en estos años
https://www.ecologistasenaccion.org/wp-content/uploads/2021/05/Informe-rios-naturalizados.pdf