viernes, 30 septiembre 2022

Me lo dijo Adela: ¿Homenaje a la mujer?

25 agosto 2013
Cristóbal García

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Hace varios años, y a modo de piropo, mi amigo Andrés Sanchez Picón me dijo «eres una mosca cojonera, pero una mosca cojonera necesaria». Supongo que llevaba razón, pero incluso ser una mosca cojonera conlleva ciertas responsabilidades…

Hace varios años, y a modo de piropo, mi amigo Andrés Sanchez Picón me dijo «eres una mosca cojonera, pero una mosca cojonera necesaria». Supongo que llevaba razón, pero incluso ser una mosca cojonera conlleva ciertas responsabilidades, así que cuando varias mujeres me llamaron para comentarme su indignación por el trato recibido por parte del Ayuntamiento de Almería, les pedí que me describiesen lo ocurrido, este es el resumen:

El pasado día dieciocho de agosto, el área de Igualdad del Ayuntamiento de Almería, convocó a las representantes de las distintas asociaciones de mujeres de Almería y usuarias del los Centros de la Mujer, en la Caseta Municipal de la feria, a la una y media, para hacerles un homenaje.

Al entrar en dicha caseta, el calor salió al encuentro, puede que el aire acondicionado no funcionaba, tal vez por eso, cada mujer fue obsequiada con una bolsa que contenía un abanico, de plástico, una flor y unos folletos que promocionaban viajes de una conocida agencia.

La primera impresión fue muy buena, quien haya visto la caseta municipal, estará de acuerdo en que es preciosa. Había mesas larguísimas, preparadas con platos, cubiertos y vasos.

El programa empezó con la tuna femenina, única en Andalucía, compuesta por diez chicas de nuestra Universidad. Cantaron muy bien y fueron acogidas con grandes aplausos.

Siguió la actuación de una joven que cantaba copla con la que también se disfrutó mucho.

Mientras tanto, los camareros distribuían por las mesas lo que parecían ser los entremeses. Una botella de agua… ¿una sola? No, no, al pedirle más, dejó otra pero…estaba caliente y para más de veinte personas por mesa, era poco. Después fueron tres jarras de cerveza y otras tantas de tinto de verano, pero seguía siendo insuficiente. Le siguieron unos platitos de plástico, con jamón y queso, muy bien cortado, porque casi se transparentaba. Se aprovechó la ocasión para pedirle cerveza sin alcohol, a lo que contestó que no había, ¡bueno, habrá que conformarse sin beber nada! Otro de ellos, trajo tres botellines que, eran insuficientes, por lo que alguna se levantó y compró en la barra otros dos que le costaron cuatro euros, ¡qué caro!
El programa continuaba y la concejala del área de Igualdad, habló sobre el trabajo que se lleva a cabo en los Centros de la Mujer y presentó un vídeo donde se veían las diferentes actividades.

Los camareros llevaron a la mesa unos platitos de plástico con tortillas de patata muy bien hechas porque casi eran transparentes también pero… ¿solo dos para media mesa? La otra media, se quedó sin ellas. No puede ser, ya vendrán más. Esperando más comida, habló el alcalde y dijo, más o menos, lo mismo que la concejala, sobre el trabajo realizado por los Centros de la Mujer. La comida no llegaba, así que había que esperar más…pero no llegó. Lo que sí llegó fue la promoción y vídeo de los viajes que se ofrecían ya en la bolsita de bienvenida.

Cuando se vio que la comida había terminado y que no se podía esperar más, muchas decidieron irse y buscar donde poder comer aunque fuera una pizza.

Este pequeño resumen del Homenaje a la Mujer ofrecido por el ayuntamiento, les puede ayudar a hacerse una idea del cabreo con el que muchas salieron, sudando, de la Caseta Municipal.

Las mujeres no se merecen ser tratadas de esta manera tan denigrante. Quienes organizaron todo esto, no pensaron que, citar a esa hora del medio día, supone un trabajo adicional para todas las presentes que tuvieron que dejar en sus hogares comida preparada y todo dispuesto, porque ellas no estarían para atender a sus familias. Que no se puede engañar a las mujeres con unas migajas y un poco de música; antes, puede que sí, pero hoy están mucho más preparadas e informadas para que se les pueda tratar como a niñas pequeñas que se conforman con un juguete. No, no, no, esto ha sido una tomadura de pelo que no se puede pasar por alto, porque los medios de comunicación, que fueron abundantes, dirán solo que las mujeres fueron agasajadas y que todas salieron felices y contentas y, así la opinión pública, se lo cree y nunca puede imaginar la vergüenza que supuso para todas verse tratadas como ganado.

Se puede entender que no hubiera presupuesto para más, pues bien, se hace a otra hora y hubieran quedado mejor y en ese caso, sí que saldrían contentas de haber asistido a un evento de homenaje y música.

Quieren “institucionalizarlo” y… ¿todos los años será igual? Se preguntan muchas de las asistentes. Si es así, la respuesta no puede ser otra: ¡Pues yo no vengo más!