martes, 31 enero 2023

Futuro artístico

6 diciembre 2017
Fran García
Fran García

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Artista…¿Quién es artista? ¿Quién no lo es? ¿Quién es erudito artístico? ¿Quién no lo es?
¿Quién es culto? ¿Quién no lo es?

Y así podríamos seguir, mareando al toro hasta que nos embista con la cornamenta…la nuestra…por necios, ignorantes, ciegos, soberbios o directamente con una tarumba artística como para concedernos el mayor de los galardones posibles.

Hace escasos días, a un conocido (y reconocido) artista le pregunté si sabía lo que era un «loop», un «mashup», un «sample»…cero…pero eso sí, inimaginable discurso histórico acerca de las murallas de Jayrán.

Con esto vengo a decir que, qué más da murallas que sintetizadores, cada cual es portador de su conocimiento cultural; un conocimiento totalmente enriquecedor que algunos aún ni conocen su valor.

Es en este punto donde quisiera centrar la reflexión que pretende marcar este escrito: la importancia de la apertura, la tolerancia y la inclusión en el mundo artístico en el que, precisamente, no es oro todo lo que reluce…para nada.

Un claro ejemplo lo tenemos en el «condenado» reggaeton (reguetón para los amigos) donde, ¿quién es quién para decir, o más bien confirmar, que es un estilo que no mueve masas…que no triunfa…ni sigue triunfando? ¿O le preguntamos mejor a Luis Fonsi? ¿Quizá mejor a Justin Bieber?
Y que quede claro, que al que escribe estas líneas no le llama nada…nada…la atención este estilo musical, si encima le añadimos las críticas que porta desde hace tiempo en cuanto a la objetivación de la mujer en relación a diversos temas que, por desgracia, siguen sonando en pubs y discotecas de todo el mundo.

Sin embargo, en los últimos tiempos, también se ha enriquecido, por ejemplo, y ya que estamos, el repertorio musical a base de neo-estilos y fusiones desde los archiconocidos Dance o House…estilos mucho más nobles, creativos, laboriosos, pegadizos, rápidos y emocionales (sí)…Escribiendo esto en términos muy generales…

Y es que es importantísimo el progreso de nuestra cultura, sin permitir que ésta se estanque y sobreviva exclusivamente, y a lo largo de todo el tiempo, de pasados ahora ya coloreados. Es lo que podemos analizar, por ejemplo, con el fenómeno «western» en nuestra provincia; un fenómeno muy bien asentado en la historia de Almería, pero que peca ya hasta la saciedad de dar vueltas al ruedo, recordando una y otra vez los viejos rostros de los años dorados del sector cinematográfico, como si no pudiese brillar más y desde otras perspectivas en el futuro…
Ese es nuestro error número uno…

A nuestra provincia le hace falta volver a abrir «un poco» los ojos hacia el futuro incierto…hacia el futuro innovador y realmente creativo…hacia nuevos capítulos aún no escritos, en blanco…

Y para que esas páginas en blanco comiencen a reclutar tintas frescas, nuestra representación es la primera que debe dar el paso a la hora de abrirse a nuevos tinteros por conocer, explorar y explotar.
Sinceramente, no creo (ni admito) que el futuro de Almería sea este presente pintado básicamente de pasado…

Y no es que quiera dar a entender que Almería precisa un cambio «a lo Robert Zemeckis» (que hay alguna persona que otra que, creo, vendería un hígado por esto – risas -)…no…

Es simplemente alentar a las miras hacia el progreso; hacia la evolución…y no hacia el límite y el estancamiento cultural y turístico…estancamiento que ya sufrió en sus carnes incluso nuestro, aún poco resonado maestro, Francisco Villaespesa…

Pd: Artistas son, permítanme, hasta los actuales podadores de los árboles del Paseo de Almería, que hacen una labor extraordinaria…Fin de la cita…

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