jueves, 26 mayo 2022

¿Existe la brecha digital?

24 noviembre 2013
Héctor Jerez

Héctor Jerez

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El Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI) ha publicado su informe Las TIC en los hogares españoles. Estudio de demanda y uso de Servicios de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información…

El Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (ONTSI) ha publicado su informe Las TIC en los hogares españoles. Estudio de demanda y uso de Servicios de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información, que recopila los datos obtenidos en las oleadas del Panel de Hogares entre 2004 y 2012. En este estudio se plantea una serie interesante de datos que me gustaría analizar en el artículo de hoy.

El 69,9 % de la población es internauta y desde el año 2004 este indicador se ha incrementado en 28,1 puntos porcentuales. Además, se estrecha el margen entre quienes han accedido alguna vez a Internet (69,9 %) y quienes lo han hecho durante la última semana (58,2 %). Este dato nos hace ver que cada vez más gente tiene acceso a la red. Pero a mí me gustaría centrarme en el uso que se hace de ella. ¿Se utiliza para formarnos, para informarnos o sólo para el ocio? El estudio sigue arrojando información.

Y es que la mitad de los internautas utilizan Internet para acceder a las las redes sociales y la mensajería instantánea. Este uso, basado principalmente en la comunicación bidireccional, es el motor que mueve la red. Pero, por otra parte, también nos debe plantear cierta reflexión, como es si la población tiene la formación e información necesaria para aprovechar todos los contenidos que se nos ofrecen en abierto.

A diferencia de muchos gurús que pululan por ahí, creo que se ensalza mucho a los nativos digitales -yo prácticamente soy uno por edad- estableciendo que el uso de Internet es algo que se aprende solo, a base de estímulos basados en el inconsciente, y que poco pueden servir tanto el sistema educativo como la formación en general. Como decía Homer Simpson, hoy en día, con Internet los niños se crían solos. Esto es un error garrafal, aunque al famoso personaje creado por Matt Groening se lo perdonemos.

Nunca ha sido tan fácil como ahora acceder al conocimiento; lo más difícil es saber asimilar los contenidos, filtrarlos, discriminar el de calidad del que no lo es. Evitar las mentiras y las manipulaciones es lo más importante. Como decía Umberto Eco, puedo utilizar la red para saber algunos datos, pero si tengo formación y leo que Napoleón es un personaje del Neolítico, automáticamente saltarán mis alarmas. Si hay gente que no sabe ni quién era Napoleón, puede navegar muy bien y compartir vídeos en YouTube haciendo el pino, pero no podrá filtrar la información cuando le llegue a algo que desconoce. La existencia de herramientas personales que nos ayuden a filtrar esta cantidad ingente de datos es más importante de lo que pensamos, y no me refiero sólo a herramientas informáticas, sino al conocimiento acumulado de cada individuo.

A pesar de que cada vez hay más gente conectada, la brecha digital se plantea socialmente como siempre: por cuestión de renta y formación. Renta, porque no todo el mundo puede permitirse un gasto mensual de acceso a la red, compra de equipo informático, etc. De hecho, el estudio revela que el gasto total en servicios TIC aumentó un 33 % entre 2004 y 2012. El incremento se debe fundamentalmente a que los servicios ya vienen empaquetados: Internet, teléfono móvil y fijo, etc. Así vemos que, cada vez más, la oferta que nos ofrece el mercado en relación a las nuevas tecnologías es más amplia y, por lo tanto, el gasto por familia también se verá incrementado.

En cuanto a la formación, no sólo es que por cuestiones de edad la informática quede lejos a muchas generaciones mayores, sino que incluso no conocer todas las posibilidades que nos ofrece Internet para el aprendizaje -más allá del copy/paste– puede convertirnos en analfabetos funcionales. Cada vez más nos bombardean con mensajes sobre la importancia de dominar las herramientas 2.0, y esto no es sólo cuestión de estar todo el día con el Whatsapp. Es saber crear un blog, dominar los usos básicos de las redes, controlar las fuentes de información más importantes, pero, claro, también hay una educación general y transversal que sirve para todo esto: escribir sin faltas de ortografía, saber redactar correctamente o controlar ciertos conocimientos básicos en relación con el mundo que nos rodea. Una vez más, educación y tecnología se necesitan.

@Hecjer