domingo, 14 abril 2024

Conservación y biotecnología en las salinas de Cabo de Gata

12 diciembre 2023
Pedro M. Sánchez Castillo
Charcas Cabo de Gata

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La salinas de Cabo de Gata son uno de los principales activos naturales de nuestra costa, pues no solo representan  un ecosistema singular ligado al parque natural,  sino que son  las únicas del conjunto de salinas litorales que salpicaban  nuestro litoral que han llegado a nuestros días.  Salinas tan productivas como las del occidente almeriense (Guardias Viejas, Cerrillos o Roquetas) o las de San Juan de los Terreros han desaparecido o han quedado reducidas a balsones abandonados sin uso alguno.

Gracias a la riqueza y diversidad de sus poblaciones de aves, las salinas han sido consideradas como zonas de especial interés  para la conservación de la avifauna, pasando desapercibidos otros aspectos, también de especial interés,  como su característica orla de vegetación adaptada a la elevada concentración salina, la fauna de invertebrados de sus agua o los microorganismos que constituyen la base de la cadena trófica del ecosistema salinero.

La importancia de las salinas va mucho mas allá de su interés como  patrimonio histórico, industrial o natural, ya que constituyen un reservorio de microorganismos y procesos de especial interés biotecnológico, donde se producen compuestos como glicerol, carotenos o ficobilinas, entre otros. Junto a ellos cada vez se descubren nuevos metabolitos secundarios de interés aplicado, cuyo número seguirá aumentando a poco que nos interesemos en el conocimiento de estos ecosistemas y su biodiversidad.

Las salinas de cabo de Gata no deben ser referentes solo por sus espectaculares poblaciones  de flamencos y otras aves, sino por el resto de organismos que las habitan y sus prometedoras aplicaciones, tales como el uso gastronómico de las salicornias, la explotación acuícola de las artemias o  la producción de carotenas por las dunaliellas, entre otros. El adecuado estudio de sus numerosas y diversas especies de microalgas, bacterias y arqueas darán a nuevas aplicaciones médicas e industriales.

La conservación medioambiental y de la industria extractora  de las salinas permitirá progresar en el desarrollo de la economía azul ligada a este sector, para lo que necesitamos estudiar y evaluar  las numerosas aplicaciones de su biodiversidad microbiana. No demos lugar a que estos excepcionales ecosistemas desaparezcan, como ha ocurrido con el resto de las salinas almerienses. 

Pedro M. Sánchez Castillo es catedrático de Botánica en la Universidad de Granada