jueves, 2 febrero 2023

No todos flotan

11 septiembre 2017
Fran García y Manuel A. Ruiz
La Matanza de Texas

'La Matanza de Texas'

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En la actualidad, el cine de terror adolece de ingredientes que hagan al espectador experimentar la tensión y el miedo incontrolable que hace décadas sentía en las salas de cine al visionar títulos como It (Eso), Pesadilla en Elm Street, La matanza de Texas, e incluso hasta títulos como Alien o Los Gremlins; referencias convertidas en culto, solo que parte de ese culto ha tornado a un tinte curiosa y considerablemente cómico con el paso del tiempo.

El gran reto de los cineastas contemporáneos dedicados a este género es encontrar, o más bien reencontrar, la piedra angular sobre la que construir argumentos que generen pánico en el espectador actual, que es un espectador que ya no se asusta – ni siquiera se turba – con lo que lo hacía hace unos años.

Es por tanto un reto importante el que han de afrontar para alumbrar cintas preñadas de elementos desconcertantes, generadores de miedo, llevándolo incluso al límite irracional, de sensaciones aterradoras que psicológicamente transtornen al espectador.

Quizá se hayan salvado de este «efecto-tolerancia» títulos como El resplandor y algunos otros pero, sin duda, pueden ser contados con los dedos de una mano los que aún destilan pavor, los que rezuman miedo por los cuatro costados.

Puede ser que parte de la aparición de tal efecto haya sido la sobreexplotación de un sucedáneo elaborado a partir del género, que ha terminado sirviéndose ciegamente de una sutil intromisión del género de la comedia negra, y que ha llegado a emborronar casi por completo la esencia del mismo.

Parece que, poco a poco, el cine de Hollywood (y no Hollywood) comienza a «resetear» los efectos adversos de ese desliz que casi carboniza por completo las raíces del terror, y hasta del suspense si apuran. Eso es mucho más que estupendo…

Ahora bien, el sector cinematográfico universal debería reflexionar también acerca de lo que últimamente queda en torno al concepto de «creatividad», íntima amiga de la «originalidad»; punto en el que ustedes mismos podrían hacer balance en cuanto a los últimos años, pues, ¿cuántos filmes de terror no han pasado, o han querido pasar, por remakes, reboots, precuelas y secuelas de joyas del pasado dorado? Hagan cuentas…

Ser creativo…no es lo mismo que ser recreativo….

Pánico…no es lo mismo que susto…

Fran García y Manuel A. Ruiz son escritores.

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