viernes, 12 julio 2024

El pequeño gran olvido de la campaña electoral

17 julio 2023
Jordi Margalef
Jordi Margalef

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Hace unos días paseando por Salou (Tarragona) me encontré con una oferta de trabajo que me llamó la atención. El rótulo decía: “Se cotiza por lo que se trabaja, horarios flexibles, dos días de descanso a la semana, máximo 8 horas al día”. La oferta era de una importante cadena de fast food que hacía bandera de unas grandes condiciones de trabajo que son, de hecho, los mínimos que contempla el Estatuto del Trabajadores. 

Sin ánimo de estigmatizar al sector turístico y al de la hostelería, es evidente que son sectores con unos niveles de precariedad muy importantes. Como también es evidente que hablamos de sectores troncales para la economía española, un país que, afortunadamente, es una potencia turística. Reconocer esto no tiene que ser obstáculo para, primero, reclamar mejores condiciones de trabajo en estos ámbitos y, segundo, afinar mucho en el debate sobre qué sectores tienen que liderar nuestra economía para hacerla más fuerte y, por tanto, más capaz de generar ocupación de calidad. 

Y estos días, en plena campaña, se habla muy poco de todo esto. O nada. Pequeño gran olvido, teniendo en cuenta que aquí nos lo jugamos todo. Ya sabemos que los grandes temas de la política cada vez más ponen el foco en bajas pasiones, prejuicios ideológicos y nuevas formas de populismo que buscan el voto impulsivo, el más rentable en inversión de esfuerzo y volumen. Convencer a las personas que tienen un cierto criterio no sale a cuenta. Lo sabemos desde que el pensador Jesulín de Ubrique decía que “los puristas caben en un autobús” para defender su innovadora manera de torear. Efectivamente, son pocos y además a veces les dan demasiadas vueltas a las cosas. 

Pero esto es así porque la política está instalada en el cálculo electoralista a corto plazo. Los agentes sociales, por una cuestión de responsabilidad, no nos lo podemos permitir. Cada cuál desde su posición tenemos que reclamar que la política ponga el foco en la creación de riqueza y en que esta riqueza se distribuya de una manera equitativa entre toda la sociedad. 

Y, en este propósito compartido, tenemos que recordar a la clase política que no todos los sectores son iguales. El turismo seguirá siendo un sector fundamental para nuestra economía, por suerte, pero tenemos que hacer lo posible para hacerlo evolucionar hacia modelos de calidad, que sean capaces de mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales que se ganan la vida. Aunque el acento hay que ponerlo en la consolidación de un modelo económico que ponga en el centro del mix a los sectores de más valor añadido. 

En este sentido, la reindustrialización es clave, una reindustrialización centrada en las tendencias de la economía mundial: semiconductores, economía circular, sostenibilidad, etc. O otras esenciales y en crecimiento como la logística y el transporte. Será por este camino que conseguiremos mejores cotas de justicia social superando lacras como la precariedad, la baja productividad y la poca competitividad de las empresas. Y es aquí donde los políticos tendrían que poner el foco. 

Jordi Margalef es secretario de Comunicación del Sindicato de Trabajadores (STR)

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