miércoles, 8 febrero 2023

Bajas producciones y altos costes: “Culmina un año agrario adverso para el campo español”

23 diciembre 2022
Nacional
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La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos publica su balance agroganadero de 2022. Un año agrario que definen como “adverso” por la sequía, las bajas producciones, los altos costes, y la dificultad para obtener precios justos que permitan cubrirlos.

Este 2022 será recordado en el campo por la fuerte sequía, que ha provocado un descenso en la producción agraria nacional. Los datos del Ministerio de Agricultura cifran dicho descenso en un -14,7%, para la producción vegetal y un -9% para el conjunto de la producción agroganadera. Este fenómeno meteorológico extremo ha sido el más importante, según explican desde UPA, pero no el único, pues también han ocurrido episodios de calor extremo en todo el país y heladas en primavera que también dejaron daños en la agricultura.

La meteorología ha sido sin duda un fenómeno muy desfavorable este año, a pesar de las lluvias –sin duda positivas– de los meses de noviembre y diciembre, pero no el único, pues la guerra en Ucrania, que comenzó el 24 de febrero, se empezó a notar en el campo, en forma de encarecimiento de los costes, varios meses antes. Este conflicto bélico ha marcado profundamente la situación del sector primario y de toda la cadena agroalimentaria.

El encarecimiento de los costes ha sido, según los datos de Agricultura, del 31,2% a nivel global, motivado por los piensos (+34,6%), la energía y los lubricantes (+49,6%), los fertilizantes (+62,1%) y los productos fitosanitarios (+20,3%). Este encarecimiento de los costes, unido a las bajas producciones, ha llevado a que la cifra de renta agraria haya descendido un 5,5%. Datos que demuestran, para UPA, que la subida de precios de las producciones no ha compensado suficientemente los costes disparados para el sector primario español, que se ha empobrecido en este ejercicio.

La polémica de las macrogranjas ocupó los titulares en los primeros días de 2022. UPA se reunió con el ministro de Consumo, Alberto Garzón, para explicarle la realidad de la ganadería en España. Foto: Joaquín Terán.

La polémica de las macrogranjas ocupó los titulares en los primeros días de 2022. UPA se reunió con el ministro de Consumo, Alberto Garzón, para explicarle la realidad de la ganadería en España. Foto: Joaquín Terán.

Nueva PAC. Nuevo escenario

Desde UPA explican que la nueva PAC ya está marcando –antes incluso de su entrada en vigor en 2023– la actividad de los agricultores y ganaderos españoles. En este otoño miles de explotaciones ya se están adaptando –asesorados por los expertos de la organización– a las nuevas exigencias de esta normativa. Desde la organización trasladan la lógica incertidumbre que despierta la nueva PAC, pero también ven “oportunidades para la agricultura y la ganadería familiar en España”, con la entrada en vigor de figuras como la ayuda redistributiva, los techos de ayuda y las ayudas para jóvenes y mujeres.

La organización agraria ha señalado que está analizando, y así lo va a seguir haciendo en los próximos meses, los efectos de las medidas de la nueva PAC, trasladándolo al Ministerio de Agricultura, matizando y corrigiendo el Plan Estratégico (PEPAC) para adaptarlo a la realidad del campo.

Freno a la escalada de costes

La escalada de costes de producción en el campo que comenzó en otoño de 2021 parece estar frenándose ligeramente en los últimos meses en partidas como el gasóleo agrícola, y moderando su subida sobre todo en los fertilizantes. Desde UPA aseguran estar esperanzados de que las políticas de contención de costes –como el tope al gas o al petróleo ruso– den sus frutos y los costes empiecen a moderarse de forma importante.

UPA ha pedido las bajadas de cotización que se están produciendo en el mercado de cereales, de alrededor del -15% en las últimas semanas, se repercutan “de inmediato” en el precio que los ganaderos tienen que pagar por sus piensos.

El secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, atendiendo a los medios a las puertas del Ministerio de Consumo. Foto: Joaquín Terán.

El secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, atendiendo a los medios a las puertas del Ministerio de Consumo. Foto: Joaquín Terán.

Doble tarificación y más ayudas para los seguros agrarios

Entre los hitos de los últimos doce meses destaca la entrada en vigor, al fin, de la doble tarificación para los agricultores de regadío. Una reivindicación histórica de UPA que es por fin una realidad largo tiempo perseguida por el sector. Esto supondrá un alivio de costes para los regantes, que no se verán obligados a pagar el término fijo más alto durante todo el año teniendo en cuenta que solo hacen uso de dicha potencia durante un corto periodo de tiempo.

UPA también ha destacado el notable incremento de la ayuda a la contratación de seguros agrarios, de más de un 50% desde 2020. Un logro histórico del sector que se consolida y que hace más accesible esta importante figura para los agricultores y ganaderos de todos los sectores.

Otro de los logros del sector en estos meses ha sido el decreto de medidas excepcionales para paliar el efecto producido por el incremento de los costes de producción, que ha supuesto una importante rebaja fiscal para el sector.

Despliegue de la Ley de la Cadena Alimentaria

Este 2022 ha supuesto una prueba de esfuerzo brutal para la recién reforzada Ley de la Cadena Alimentaria. En un ejercicio de costes disparados sin precedentes, de cosechas cortas y de vaivenes internacionales, desde UPA aseguran que la Ley ha contribuido a mejorar el reparto del valor en la cadena alimentaria, empezando a cumplir su objetivo, aunque aseguran que “queda mucho por hacer”.

Esta misma semana se aprobaba el registro de contratos alimentarios, una reivindicación histórica de UPA, largo tiempo reclamada, que deberá servir para evitar picarescas y aportar más transparencia y garantías a los productores. Lo que unido al intenso y positivo trabajo de la AICA debe servir para lograr los ansiados precios justos en la cadena agroalimentaria.

Análisis del año agroganadero 2022 por sectores

Cultivos herbáceos

La campaña de siembra de cultivos herbáceos se está llevando a cabo con un aumento tremendo de los precios de los fertilizantes principalmente. Esto unido a la entrada en vigor de la nueva PAC está generando mucha incertidumbre ante el nivel de superficie que se puede quedar sin sembrar. En las últimas semanas se ha producido un descenso del precio en origen entre el 10 y el 15%, que parece que se debe al acuerdo de exportación entre Ucrania y Rusia. En cualquier caso, ahora mismo lo que todos los analistas destacan es la enorme incertidumbre sobre la evolución de la economía mundial y el efecto que esto puede tener en las cotizaciones de las materias primas.

Los cultivos de regadío como arroz, tomate, remolacha, maíz, etc., han sufrido más que otros la situación provocada por la falta de agua para riego. En diferentes zonas del país, no ha sido posible sembrar alguno o varios de estos cultivos, generando cuantiosas pérdidas para estos agricultores de regadío.

El secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, durante la manifestación Juntos por el Campo, el 20 de marzo. Foto: Joaquín Terán.

Aceite de oliva

La campaña está en pleno funcionamiento y las malas expectativas que ya se veían a finales de verano se están cumpliendo, y en algunos sitios con producciones más bajas que las previstas inicialmente. En principio se estima una cosecha con menos de 800.000 toneladas, lo que supone una reducción de más del 45% con respecto al año pasado. Esto está provocando un aumento del precio en origen, aunque de momento el consumo no se está resistiendo. En cualquier caso, venimos de campañas record de comercialización, y con la bajada de la producción a lo largo de la campaña se producirán descensos de la comercialización, ya que no tenemos aceite para abastecer el nivel de consumo de estos años anteriores.

Vino

La vendimia correspondiente a la campaña 2022/23 ha afectado de manera considerable a la rentabilidad de los viticultores familiares en un contexto que parece va a prolongarse en el tiempo y en el cual han influido de manera directa varios factores: la gran incertidumbre ocasionada por el contexto internacional (sobre todo por los efectos de la invasión rusa a Ucrania); la inflación, con el encarecimiento, y también escasez, de la mayor parte de los medios de producción (energía, carburantes, fertilizantes, etc.) y los graves efectos del cambio climático expresados en olas de calor sucesivas acompañados de una fuerte sequía.

La producción en esta campaña va a ser bastante corta, pudiéndose estimar en alrededor de 37 millones de Hl de vino y mosto (de los que el vino se situaría en unos 33,5 mill Hl), con lo cual supone una pérdida alrededor del 8 % con respecto a la vendimia del año pasado (con unos 40 mill Hl) y también lejos de la media de los últimos cinco años (más de 42 mill Hl). La calidad de la uva ha sido bastante buena de manera generalizada en toda la geografía española, con un buen estado fitosanitario, lo cual otorga un potencial de poder lograr vinos de gran calidad en esta campaña.

Las existencias finales de vino y mosto al inicio de la campaña 22/23, según datos del INFOVI de agosto (publicados a primeros de octubre), fueron de 37,43 mill Hl (35,7 de vino y 1,4 de mosto), lo cual supone un descenso del 3,4% y de 1,3 mill Hl con respecto a la misma fecha de la campaña anterior.

Dos ganaderos, padre e hijo, pastoreando su ganado el pasado mes de febrero, en la provincia de Cáceres. Foto: Joaquín Terán.

Las exportaciones en el interanual de agosto con respecto al año pasado han sido positivas en cuanto al valor, incrementándose un 5% con un valor de 2.943 mill €, sin embargo, si tenemos en cuenta el volumen, se ha producido una reducción del 4%, con un total de 21,4 mill Hl. En lo referente al consumo nacional de vino, en el interanual de agosto, obtenemos un incremento del 9% con respecto a 2021, con un total de 10,18 mill de Hl.

A nivel europeo, las estimaciones pueden situarse alrededor de unos 160 mill Hl de vino y de mosto, de los cuales 153 serían de vino. Francia tendría un incremento con respecto al año pasado del 16,2% (con unos 44 mill Hl), Italia se situaría con algo menos de 50 mill Hl, y siendo España por tanto el país vitícola europeo con mayor pérdida en producción.

La vendimia en sí se ha caracterizado por la extrañeza en el comportamiento en la madurez en numerosas zonas. Comenzó con un adelantamiento en la recolección en determinadas regiones, sobre lo que viene siendo habitual, y debido especialmente a las altas temperaturas en julio y primeros de agosto. Sin embargo, en ciertas zonas, como es el caso de Castilla-La Mancha, la vendimia se fue alargando debido a problemas en la madurez de la uva, en especial en la variedad Airén, llegando incluso, en ciertos casos, a una paralización de la recolección durante unos días. Los problemas en la maduración en estas zonas debido a condicionantes climáticos (olas de calor sucesivas, escasas lluvias…), provocó que el grado alcohólico con el que la uva se entregó, fuese bastante bajo en referencia a lo normal en campañas anteriores, y dado que en regiones como en Castilla-La Mancha, es habitual el pago de la uva por el peso y el grado (en kilogrados), ha supuesto una pérdida añadida en la rentabilidad para el viticultor.

Por otro lado, en gran parte de nuestra geografía vitícola, y en especial en el viñedo de secano, las altas temperaturas junto con la escasez o ausencia de precipitaciones, ha dado lugar a unos racimos con las bayas mucho más pequeñas de lo habitual, lo cual va a provocar que el rendimiento de extracción en las bodegas previsiblemente se vea reducido este año de manera considerable, y el volumen en vino es aún menor de lo esperado.

La incidencia del cambio climático cada vez es más evidente en el sector vitivinícola, como sucede en el resto de nuestra agricultura y ganadería. Hemos sufrido el mes de julio más cálido en España desde que existen registros, con una temperatura media de 25,6 º C (2,7 º C por encima de la media en los meses de julio en el periodo 1981-2010), con una ola de calor excepcional que afectó a la mayoría de nuestro territorio y viñedo, y que duró desde el 9 a al 26 de julio, y que afectó de lleno a las viñas en un momento crucial de su periodo vegetativo. En el conjunto de los tres meses del verano, la temperatura media fue de 24 ºC, superando en 2,2 ºC el promedio histórico, con olas sucesivas olas de calor que se prolongaron durante 42 días. A este excesivo calor se sumó la escasez de precipitaciones (actualmente con unas reservas de agua alrededor del 31 % frente al 49,7 % de media en los 10 últimos años), con una pluviometría de un 35 % menor que la media histórica para esta época y siendo la mayoría de las precipitaciones de manera torrencial, y por tanto provocando graves daños y en lugares muy concretos, sobre todo en la vertiente mediterránea.

En este contexto, que desgraciadamente va a ser la tendencia según los estudios de diversos organismos científicos, y con olas de calor y sequias cada vez más frecuentes y de mayor intensidad, el viñedo y todo el sector vitivinícola tiene la imperiosa necesidad de ser resiliente y adaptase a estos escenarios,  para lo cual desde UPA demandamos a las distintas administraciones, políticas con apoyo económico suficiente que tengan por objeto adoptar las medidas necesarias en aras a lograr mitigar al menos en parte las consecuencias catastróficas para el conjunto del sector, y más aún para la viticultura familiar.  

Teniendo en cuenta la reducción de la producción, la baja graduación alcohólica de las uvas en numerosas zonas, la disminución del tamaño de la baya y por tanto del rendimiento, y unos precios pagados a los viticultores, que aunque se han incrementado con respecto a los de la campaña anterior, no han subido suficiente y de manera proporcional a lo que se han incrementado los inputs que utiliza el viticultor (energía, combustibles, fitosanitarios, fertilizantes, maquinaria, etc.), conlleva a que este año y de una manera bastante generalizada,  los viticultores, y en especial los de estructura familiar, van a sufrir una considerable pérdida en su rentabilidad y con una incertidumbre al menos a corto y medio plazo nada halagüeña.

Esta campaña se ha llevado a cabo en el contexto de la recientemente modificada Ley de la Cadena Alimentaria, por lo cual desde UPA llevamos a cabo una campaña informativa dirigida a los viticultores con el objetivo de divulgar los cambios más importantes que afectan a la relación contractual y sus detalles (calidades, parámetros para el cálculo el precio, condiciones de entrega, etc.), y especialmente en cuanto a la obligación de la realización de los contratos por escrito a la entrega de la uva, apostando por unos contratos de carácter plurianual, y teniendo en cuenta que el precio final debe ser superior al coste efectivo de producción que tenga cada viticultor. UPA también solicitó tanto al Ministerio de Agricultura, como a la AICA y a las Comunidades Autónomas un refuerzo de la vigilancia y controles para asegurar el cumplimiento de lo estipulado en la Ley de la cadena vigente.

Tractorada por los precios justos, el pasado mes de marzo en Xinzo da Limia. Foto: Soledad Rey. Unións Agrarias-UPA

Tractorada por los precios justos, el pasado mes de marzo en Xinzo da Limia. Foto: Soledad Rey. Unións Agrarias-UPA

En referencia a los costes de producción, desde la Organización Interprofesional del Vino (OIVE) y por iniciativa de UPA junto a otras organizaciones, se desarrolló una aplicación denominada GESVID, que permite calcular de manera individual el coste individual de cada viticultor y según sus parcelas. Esta aplicación, que ya está operativa desde agosto, puede ser utilizada desde un móvil, y pretende ser una herramienta de gran utilidad y cuyo uso confiamos que se pueda extender de una manera generalizada en un futuro próximo. Al mismo tiempo, y también desde OIVE se han venido ampliando los estudios de costes de producción en la mayoría de las Denominaciones de origen, y según las distintas estructuras del viñedo (en vaso o espaldera) y condiciones (secano y regadío) y que pueden servir de apoyo y como una referencia al coste de producción individual que obtenga el viticultor en su explotación.

En UPA hemos venido trabajando en los últimos meses, en el seno de la OIVE, en la elaboración de una “Estrategia del sector vitivinícola español 2022-2017”,  plan que fue presentado a finales del mes de julio, y en el cual depositamos gran esperanza con el fin de que el conjunto del sector puede hacer frente a los diversos retos ante los que nos encontramos, siendo los principales objetivos mejorar el posicionamiento del sector, la sostenibilidad en toda la cadena, y el incremento del valor con un reparto equitativo para todos, especialmente para los viticultores. El desarrollo de las 22 iniciativas estratégicas y las 101 acciones asociadas marcan la hoja de ruta en la que estamos trabajando ya con la finalidad de cumplir los objetivos marcados.

En este contexto y aparte del resultado de la reciente vendimia, nos encontramos en un escenario en el que predomina una gran incertidumbre por diversos motivos: los efectos de la invasión en Ucrania, el fuerte incremento de costes en los inputs, un cada vez mayor impacto del cambio climático, las políticas agresivas contra el consumo de alcohol y sus posibles consecuencias en el etiquetado, la nueva PAC con sus nuevos mecanismos a partir de 2023 (ayuda básica a la renta, pago redistributivo, eco regímenes…), el posible descenso en el consumo del vino dentro de un escenario de incremento del coste de la alimentación, donde el vino no es un producto esencial, y otros muchos más. En este escenario, desde UPA seguiremos trabajando en favor de la viticultura familiar, con el objetivo de que su actividad sea rentable y se valorice tanto por las distintas administraciones como por la sociedad en su conjunto la labores que ejerce tanto desde el punto de vista social, económica, territorial y ambiental.

Frutas y hortalizas

El sector de frutas y hortalizas se ha enfrentado a los fuertes incrementos experimentados por los fertilizantes, que han podido hasta duplicar su valor en poco tiempo, por los productos fitosanitarios, por el combustible y la energía.

El sector de frutas y hortalizas abarca una gran variedad de productos y sistemas productivos, pero el incremento de inputs ha afectado a todos ellos condicionando la rentabilidad final obtenida por la producción. Este punto sería lo más destacable, con independencia de que la comparativa de precios percibidos por los productores pueda reflejar un incremento en relación a la pasada o pasadas campañas.

UPA ha participado en numerosas reuniones con los representantes políticos, para defender los intereses de la agricultura familiar. En la imagen, Lorenzo Ramos conversa con el ministro de Agricultura, Luis Planas, en una reunión del Comité Asesor Agrario. Foto: Joaquín Terán.

UPA ha participado en numerosas reuniones con los representantes políticos, para defender los intereses de la agricultura familiar. En la imagen, Lorenzo Ramos conversa con el ministro de Agricultura, Luis Planas, en una reunión del Comité Asesor Agrario. Foto: Joaquín Terán.

A pesar de este escenario de fuerte incremento de costes, el incremento de precios percibidos no ha respondido en la misma medida. Tenemos el ejemplo del melocotón, los precios en 2022 son apenas un 4% superiores a los del año anterior, con unos costes disparados y con producciones cortas. Y en el caso de la naranja y la mandarina sufrimos, en la campaña 21-22, precios por debajo de la anterior en un contexto de incremento de costes de producción. En el caso de la campaña 22-23 que acaba de empezar, se observan ciertos signos positivos para los agricultores, con precios superiores a la media de los últimos años. Una tendencia que esperamos se consolide en la campaña de cítricos.

Por otro lado, en general las hortalizas han incrementado los precios en relación a la campaña pasada, pero buena parte de esa subida ha ido destinada a hacer frente al incremento de costes, por lo que la rentabilidad, en definitiva, no es la que las cifras fuera de contexto nos harían suponer.

Porcino

Porcino capa blanca

España sigue siendo el mayor productor de la UE (22,1%), seguido de Alemania (21,2%) y Francia (9,4%). En 2022 se ha producido un descenso de los sacrificios del 0,75%. Desde noviembre de 2013 a noviembre de 2021 el censo se ha incrementado en España un 35,1%. Sin embargo, el censo a mayo de 2022 baja ligeramente con respecto a 2021, de 34,4 a 32,5 millones de animales.

El precio en 2022 ha seguido una tendencia alcista durante casi todo el año, con un ligero descenso desde la semana 44 del año (mes octubre). Actualmente se sitúa en 2,02 en €/kg canal (Clase E). El mismo comportamiento se ha dado en el precio de los lechones, que en la actualidad es de 54,56 €, dándose un incremento del 11,8 % con respecto a 2021. Ha habido un incremento del 26% del precio de la carne de porcino en el año 2022, respecto al año 2021. El precio de venta al público en carnicerías ha pasado de 6,7 €/kg en 2018 a 7,3 €/kg en 2022.

El precio del pienso sigue su tendencia alcista desde finales del año 2020, con un incremento exponencial a partir de la semana 8 de 2022 (inicio de la guerra de Ucrania).

Se ha incrementado el precio en un 31% en el año 2022 respecto a 2021, tanto para cerdos de cebo como para lechones. Este incremento ha sido del 33,5% para las cerdas gestantes.

Es importante destacar que los márgenes de las/los ganaderos son negativos a pesar del aumento en producción y precios debido a los altos costes de producción.

Porcino ibérico

En 2021 se sacrificaron 3.632.781 cerdos Ibéricos, lo que supone un 4,5% menos con respecto al año anterior, y ligeramente por debajo de la media de los últimos cinco años.

Se identificaron con precintos 7.066.657 jamones ibéricos, un 5% menos en relación a 2020. De ellos, el 11,84% fueron de precinto negro (bellota 100% Ibérico), el 6,88% de precinto rojo (bellota Ibérico), el 15,71% de precinto verde (cebo de campo Ibérico) y el 65,56% de precinto blanco (cebo Ibérico).

En cuanto a la campaña de montanera 2021-2022, se registraron 707.172 animales para engorde con bellotas. De ellos, 642.123 han sido sacrificados a fecha de 1 de marzo (a expensas de que finalice oficialmente la campaña el próximo 31 de marzo, tal y como estipula la Norma de Calidad del Ibérico).

El precio del pienso se ha incrementado en un 35% en el año 2022 respecto a 2021, para cerdos ibérico en crecimiento y para cerdas en lactación. Subiendo este incremento a un 36% para cerdos ibéricos de engorde.

Esta campaña de montanera se está viendo muy afectada por la sequía tan prolongada, lo que provocará un descenso notable de animales.

Los márgenes del ganadero son negativos, a pesar de que los precios son aceptables, debido a los altos costes de producción.

A pesar de que se temía un descenso importante en el consumo para el año 2022, finalmente las ventas solo han bajado un 10%. Es importante apuntar que se ha establecido una moderación de precios al consumidor final.

El sector se mantiene a pesar de las dificultades y los elevadísimos costes de producción gracias a las ventas nacionales y a la exportación, fruto del trabajo que se hace desde la Interprofesional ASICI, con la campaña ‘Despierta tu sentido ibérico’, en países como México y Francia fundamentalmente y en China, con una gran percepción hacia el producto.

UPA ha llevado las reivindicaciones de la agricultura familiar a multitud de protestas y manifestaciones. Aquí, manifestación el 20 de marzo en Madrid. Foto: Joaquín Terán.

UPA ha llevado las reivindicaciones de la agricultura familiar a multitud de protestas y manifestaciones. Aquí, manifestación el 20 de marzo en Madrid. Foto: Joaquín Terán.

Avicultura de carne

Durante todo el año 2022 el sector está viviendo una situación crítica ante el alza de los costes de producción (principalmente la energía, gas, luz, etc.), y la ausencia de revisión de los contratos de integración. UPA ha organizado numerosas reuniones internas con los avicultores y diversas reuniones con las empresas integradoras, la distribución y la administración. UPA ha denunciado la situación de bajos precios a los granjeros ante la AICA, que ya ha comenzado una serie de inspecciones. Este trabajo ha permitido que algunas integradoras hayan compensado un pequeño porcentaje a los granjeros, en las últimas liquidaciones de este año, aunque de una manera insuficiente ante el espectacular aumento de costes.

Ovino y caprino de carne

La producción de carne de ovino en 2021 fue de 120.000 toneladas frente a las 115.000 toneladas producidas en 2020. Lo que supuso un incremento del 4,4%. Sin embargo el censo siguió reduciéndose en 2021 respecto a 2020, un 3% en el caso del ovino y un 2,3% en el del caprino.

España tiene el mayor censo ovino de la UE, con el 26%, seguido de Rumanía, con el 17% y Grecia y Francia, con un 12% cada país. En caprino, Grecia sigue teniendo el mayor censo de la UE (26%), seguido de España 24%.

En 2022 existen unas 33.000 explotaciones reales de ovino en España. Por el contrario, las explotaciones de caprino han subido un 3,5%, desde el año 2008 hasta la actualidad, con un total de 74.338 explotaciones.

El consumo en hogares de carne de ovino y caprino ha seguido bajando en 2022, situándose en 1,099 kg/per cápita. El dato preocupante es que, de septiembre de 2021 a septiembre de 2022, el consumo ha bajado un 26%.

Sin embargo, en el primer trimestre de 2022 con respecto al mismo trimestre de 2022, el consumo de carne ovino y caprino fuera de los hogares ha subido un 20%, debido a la reapertura del canal HORECA tras la pandemia.

El precio del pienso se ha incrementado en un 30% en el año 2022 respecto a 2021, para cebo de corderos.

Precios
Corderos de hasta 7 kg (variación 22/21): + 7.7%
Corderos de 7 a 10 kg (variación 22/21): + 11.8%
Corderos de 10 a 13 kg (variación 22/21): + 5.5%
Corderos de 12 a 16 kg (variación 22/21): + 8.0 %

A pesar de la subida de los precios, los ganaderos y ganaderas de ovino y caprino de carne siguen con márgenes negativos (los más bajos de los últimos 5 años) debido a los altos costes de producción, entre otras cosas.

El grado de autoabastecimiento en España es del 165%, con lo cual tenemos una fuerte dependencia de la exportación, tanto en vivo como en canal.

Hay que destacar en este 2022 los focos que han tenido lugar de viruela ovina y caprina, una enfermedad de declaración obligatoria (categoría A), con una morbilidad hasta el 100% y con mortalidad del 50% en animales adultos, que podría ser del 100% en animales jóvenes. Es una enfermedad respiratoria, con fiebre, conjuntivitis, etc. Hasta el momento se han detectado 12 focos en Granada, uno en Almería y ocho en Cuenca, con un total de 30.000 ovejas sacrificadas.

Un trabajador de UPA en la oficina de Miajadas (Cáceres) atendiendo a un agricultor a resolver las gestiones de su explotación. Foto: Joaquín Terán.

Un trabajador de UPA en la oficina de Miajadas (Cáceres) atendiendo a un agricultor a resolver las gestiones de su explotación. Foto: Joaquín Terán.

Vacuno de carne

En el caso del vacuno de carne, el precio del pienso de cebo de terneros ha sufrido un incremento tanto respecto a primeros de año como si lo comparamos con la misma semana del año 2021. Con datos de la semana 43 del año 2022, respecto a la semana 48 del año 2021 han subido un 19,28%, y respecto a la primera semana de 2022, han subido un 19,90%.

El promedio del pienso de cebo de terneros está en torno a los 401 €/tonelada, sobre un 30% más caro que el promedio total del 2021.

El precio en mercado, tanto del añojo como de los terneros, se ha incrementado alrededor de un 24% comparado con la misma semana del 2021. En el caso de las vacas, su incremento ha sido del 40% en el último año, y las novillas un 21%. El precio en vivo de los terneros pasteros ha subido un 16 % respecto a 2021.

El censo total de bovino a noviembre de 2022 es de 6.617.106. Si lo comparamos con el mes de octubre 2022, este ha disminuido un 0,3%, y si lo comparamos con el mes de noviembre de 2021 ha disminuido un 2,5%.

Por estratos, la comparativa entre este mes de noviembre de 2022 y noviembre de 2021, es la siguiente: Machos < 12 meses, – 2%; hembras < 12 meses, -0,6%; Machos de 12 a 24 meses, -12,2%; hembras de 12 – 24 meses, – 4,2%; las nodrizas>24 meses, -1,9%; y de leche de > 24 meses, -3,4%.

Vacuno de leche

Las entregas acumuladas en 2022 hasta el momento (con datos hasta octubre) se encuentran un 2,1% por debajo de las de 2021 respecto del mismo periodo de 2021 y un 4% por debajo de las correspondientes a octubre de 2021.

La evolución del precio de la leche percibido por los productores muestra una tendencia al incremento a partir de noviembre de 2021, pero es desde marzo de 2022 cuando el ritmo de este incremento se hace mayor, alcanzando los 0,556 €/litro en octubre (último dato disponible). Este dato supone un incremento del 57,5% respecto del precio percibido en octubre de 2022 y de un 30% si comparamos la media de los periodos enero-octubre 2021-2022.

En relación a los costes de alimentación para el ganado vacuno de leche, en torno a la semana 40 de 2021 comienza el patrón de tendencia al alza tanto de los piensos complementarios como de la ración completa. Considerando el periodo comprendido entre la semana 1 y 48 del año, se ha producido un incremento del 35,4% (pienso complementario) y del 29% (ración completa) respecto del mismo periodo de 2021.

Trabajadoras de UPA y de la Fundación Biodiversidad observan un insecto durante una prueba de campo de uno de los proyectos de UPA para ayudar a los agricultores a proteger el medio ambiente. Foto: Joaquín Terán

Trabajadoras de UPA y de la Fundación Biodiversidad observan un insecto durante una prueba de campo de uno de los proyectos de UPA para ayudar a los agricultores a proteger el medio ambiente. Foto: Joaquín Terán

Ovino y caprino de leche

La producción acumulada de leche de oveja de enero-octubre de 2022 asciende a 447 millones de litros, lo que supone un descenso del 1,7% respecto del mismo periodo del 2021.

El precio percibido por los ganaderos ha mostrado durante todo el año una tendencia a situarse por encima de las cotizaciones del año pasado y años anteriores. En concreto en el mes de octubre ha sido un 19% superior al mes de octubre de 2021 y si tomamos la media del periodo enero-octubre, nos encontramos con precios en €/hectogrado un 16,7% superiores en 2022 respecto de 2021.

Por su parte, la producción acumulada de leche de cabra de enero-octubre de 2022 asciende a 384,9 millones de litros, lo que supone un descenso del 6,4% respecto del mismo periodo de 2022, y que comienza a producirse a partir del mes de marzo.

El precio percibido también se ha mostrado en 2022 por encima de las cotizaciones de 2021 de años anteriores. En el mes de octubre ha resultado un 15% superior al de octubre de 2021, si bien para el promedio del periodo enero-octubre en 2022 ha supuesto un incremento del 9% respecto del mismo periodo de 2021.

En relación a los costes de alimentación de ambas especies, llevan incrementándose desde finales de 2020. Comparando los valores medios en lo que llevamos de 2021 con el mismo periodo de 2022 estamos asistiendo a incrementos del 37% para el pienso complementario y del 33%-35% en el caso de la ración completa.

Cunicultura

En una granja de conejos, el coste de la alimentación puede suponer entre un 45%-65% del total de la estructura de costes. Los costes de la alimentación ya comenzaron a incrementarse en el último cuatrimestre de 2020. A falta de los datos del último cuatrimestre de 2022, el precio del pienso para conejos se ha incrementado un 40% respecto de 2021 y en torno al 60% si consideramos la media de los últimos 5 años.

Por contra, el precio pagado al cunicultor se ha incrementado un 21% respecto de 2021 y concentrándose dicho incremento principalmente en los últimos meses. A fecha de hoy volvemos a tener una tendencia descendente en el precio percibido por el cunicultor.

Jóvenes ganaderas participantes en el programa Cultiva, en Palencia, el pasado mes de noviembre. Foto: Joaquín Terán.

Jóvenes ganaderas participantes en el programa Cultiva, en Palencia, el pasado mes de noviembre. Foto: Joaquín Terán.

Situación dramática en el sector apícola

La situación por la que está atravesando el sector apícola en nuestro país es de las peores sufridas en las últimas décadas. La producción de miel y otros productos apícolas se ha reducido entre un 40-50% teniendo además en cuenta que llevamos varios años de malos resultados.

Los efectos de la fuerte sequía durante sucesivos meses, unido a la elevadas y continuas olas de calor y temperaturas extremas en el verano pasado, y a la falta de precipitaciones, han provocado muy graves efectos en la producción de los productos apícolas (miel, polen…) debido a la escasez de floración y por tanto de alimento (néctar y polen) y agua para la subsistencia de las abejas. Estas alteraciones meteorológicas han hecho efecto una vez más y de una manera agresiva, en nuestro sector apícola, constatando la gravedad que está ocasionando el cambio climático en el conjunto del sector agrario, y en particular en la apicultura, y por tanto, la necesidad de afrontar con medidas más contundentes y mayores inversiones para luchar tanto en acciones de mitigación y en especial de adaptación ante este problema, que será cada vez más impactante en nuestro sector tal como vaticinan diversos informes.

Los grandes y numerosos incendios forestales producidos este verano han ocasionado también elevados daños al sector apícola en numerosas zonas, perdiendo no solamente la producción y abejas, sino todas las colmenas e infraestructura complementaria.

La reducción de la producción no se ha debido exclusivamente a las alteraciones climáticas, sino a los problemas sanitarios, en espacial los efectos de la varroa, y también a los daños ocasionados por depredadores, como el caso de los abejarucos o el avispón asiático (Vespa velutina) provocando una enorme mortandad de abejas, perdiendo en varias regiones hasta un tercio de los ejemplares. Mortandad que se acumula a la ya sufrida durante los últimos 4-5 años.

Además, estamos en un contexto con un fuerte incremento de los costes de producción, tanto en el gasóleo entre un 30-40% (fundamental para la actividad trashumante con desplazamientos a grandes distancias), del complemento de alimentación (entre un 50-70%), de los tarros (entre un 20 y 60%), cajas y envases metálicos, la electricidad (entre un 50 y 150%) y otros diversos inputs. A lo cual se añade las importaciones masivas de productos apícolas procedentes de terceros países y con precios que se sitúan muy por debajo de los costes de producción en España, y que está provocando qué a pesar de la bajísima producción nacional, el mercado interno esté prácticamente paralizado, con gran parte de la miel sin poderse vender, debido a la utilización de esas importaciones.

En este escenario, al que se suma los bajos precios, que no cubren el fuerte incremento de los costes de producción, los apicultores están sufriendo una elevada pérdida económica y de rentabilidad, y por ello desde UPA reclamamos a las diversas administraciones un apoyo extraordinario al igual que han recibido otros sectores ganaderos. El sector apícola se quedó excluido de las ayudas otorgadas para paliar los efectos de la invasión rusa de Ucrania, y por eso solicitamos en estos momentos unas ayudas directas utilizando diversos mecanismos posibles, como por ejemplo la posibilidad existente (con autorización normativa desde la Comisión Europea), de utilizar por parte de las Comunidades Autónomas, los fondos no gastados de los PDR autonómicos para apoyar a sectores agrarios en dificultades, y consideramos que el sector apícola es actualmente uno de los mayores necesitados, tanto desde su función social, como económica y ambiental.

Recientemente y dentro del Plan Estratégico de la PAC en España (PEPAC), se ha aprobado en el Consejo de Ministros el pasado 25 de octubre, y publicado posteriormente en el BOE al día siguiente, la Intervención Sectorial Apícola (ISA), que es el instrumento que sustituye a los Planes Nacionales Apícolas de períodos anteriores.  Esta ISA que estará vigente a partir del 1 de enero de 2023 y con duración hasta 2027, supone la principal ayuda en el seno de la PAC al sector apícola, siendo uno de los pocos sectores con intervenciones sectoriales específicas, junto al sector vitivinícola y al de frutas y hortalizas.

El montante de la ISA, con 19 millones de euros anuales (9,5 de la UE, 4,9 de la administración central y el resto aportado por las CCAA), debe contribuir a paliar las debilidades del sector (problemas sanitarios, efectos del cambio climático, bajos precios, etc.) a través de 9 líneas de actuación y sus 38 medidas, de las cuales desde UPA destacamos especialmente las relativas a las inversiones, el control sanitario (especialmente ante la varroa), la trashumancia y la adaptación ante el cambio climático.

UPA considera que este instrumento de apoyo debe ser utilizado con la mayor eficiencia y racionalidad posible, y teniendo en cuenta la flexibilidad que se otorga a las Comunidades Autónomas para su gestión, tenga la adecuada interlocución y participación del sector (de la misma manera que se ha producido en los meses anteriores con el Ministerio de Agricultura) con objeto de poder incrementar la competitividad y mantener la viabilidad de las explotaciones apícolas familiares, teniendo además la oportunidad de disponer de un presupuesto incrementado en un 70 % respecto al de la anterior programación.

Por otro lado, y también dentro del PEPAC, UPA está planteando a las Comunidades Autónomas el desarrollo de apoyos en favor de la polinización dentro de las medidas agroambientales cofinanciadas por el fondo de desarrollo rural FEADER.

Ante esta situación el pasado 23 de noviembre, se celebró una reunión entre las tres OPAS y Cooperativas para analizar la dramática situación por la que atraviesa el sector y se acordó solicitar una reunión urgente y presencial al Secretario General de Agricultura, Fernando Miranda, y a la cual le acompañasen los Directores Generales de producción y mercado, de industria y comercialización y de sanidad. Actualmente estamos a la espera de dicha convocatoria.

Cambios en la política de aguas

UPA está trabajando intensamente en los últimos meses para defender a los agricultores de regadío de carácter familiar. Se están fraguando importantes cambios legislativos frente a los que la organización está defendiendo la importancia de un regadío sostenible, que tenga en cuenta criterios sociales, económicos y medioambientales.

Recientemente se ha creado la Mesa Nacional del Regadío, con la participación de UPA, que fomentará la cooperación, consulta, análisis e intercambio de información en materia de regadíos y de aplicación del agua en la agricultura de regadío, con la participación de la Administración y del sector.

El Consejo Nacional del Agua sometió a informe el 29 de noviembre los proyectos de los Planes Hidrológicos del tercer ciclo (2023-2027), que plantean reducir las asignaciones de agua en 1200 hm3 al año para el conjunto de las demarcaciones intercomunitarias, y los Planes de Gestión del Riesgo de Inundación de segundo ciclo.

UPA votó a favor de los Planes Hidrológicos del Cantábrico occidental, Cantábrico oriental, Miño-Sil, Ceuta, Melilla y Baleares; en blanco los del Júcar y Ebro y en contra de los del Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir y Segura, presentando un voto particular explicando los argumentos en contra de los mismos.

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