viernes, 1 julio 2022

Tomatada con sabor andaluz para decir NO al acuerdo entre la UE y Marruecos

15 febrero 2012
Madrid
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Los agricultores lanzaron más de 200 kilos de tomates contra la fachada de la oficina del Parlamento Europeo.

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Miguel Blanco, responsable de Organización de COAG, afirmó que no se puede ratificar un acuerdo que dañaría gravemente la economía de múltiples regiones productoras

La organización agraria COAG se manifestó frente a la sede de la Comisión y el Parlamento Europeo en Madrid para reclamar el NO de los europarlamentarios a la ratificación del Acuerdo de libre comercio con Marruecos, que se votará en la jornada de mañana jueves. De esta manera, productores de las Comunidades Autónomas más afectadas participaron en el acto reivindicativo en el que también lanzaron más de 200 kilos de tomates contra la fachada de la sede del Parlamento Europeo.

Miguel Blanco, responsable de Organización de COAG, afirmó que no se puede ratificar un acuerdo que dañaría gravemente la economía de múltiples regiones productoras. “El sector de frutas y hortalizas genera en España la mitad del empleo agrario, supone más de un tercio de la producción final, con más 250.000 explotaciones especializadas y 8.600 millones de euros en exportaciones. En estos tiempos de crisis y paro, la renovación del acuerdo supondría un duro mazazo a la economía y al empleo. Sólo el aumento del contingente de tomate supondría una pérdida de 350.000 jornales anuales en España”, ha afirmado.

Protesta de Agricultores ante el Acuerdo UE-Marruecos

Por su parte, el responsable estatal de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora, recordó que no se puede ratificar un acuerdo que sólo beneficia a unos pocos. “La UE debe ser coherente y un acuerdo que no beneficia a los agricultores europeos ni a los marroquís. Quien más se ha lucrado con el acuerdo han sido tres grandes empresas, las franco-marroquíes Azura y Soprofel, y los Dominios Agrícolas, joya del emporio del rey de Marruecos., tal y como recoge el informe elaborado por el Vicepresidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, José Bové. Entre las tres acaparan al menos el 70% de los beneficios de un convenio que Marruecos vende como vital para su agricultura”, ha precisado Góngora.

Los representantes de COAG explicaron que el fin último de la política exterior comunitaria es que se produzcan avances en materia de respeto al medioambiente, en los derechos laborales y –sobre todo- en el desarrollo económico y social de la población local y no sólo de las grandes corporaciones locales o extranjeras. “El acuerdo con Marruecos no respeta este principio y pone todas las herramientas necesarias para que empresas agroexportadoras de capital europeo produzcan en Marruecos saltándose las condiciones ambientales, laborales, etc.. que se exigen en la UE para luego inundar nuestros mercados con productos a bajo precio”, ha afirmado Miguel Blanco.

Por último, Góngora incidió en que es inadmisible dar el visto bueno a un nuevo acuerdo cuando el actual no se cumple. “El control del fraude en las aduanas de la UE es prácticamente inexistente y se ve favorecido por una normativa débil y hecha a medida de aquellos que quieren evadir el pago de tasas. Se han de establecer los mecanismos pertinentes y mejorar los existentes, para que se respeten las cuantías aduaneras establecidas y el cumplimiento de los contingente”.