sábado, 21 mayo 2022

Las Entidades Asociativas Prioritarias, apuesta del Gobierno para concentrar la oferta

20 julio 2014
Nacional
cooperativa agrícola

Cooperativa agrícola

Comparte esta noticia en tus redes

Las entidades asociativas prioritarias tendrán ayudas que les permitirán afrontar la concentración de la oferta, ganar poder de negociación en los mercados y frente a la gran distribución, impulsar la I+D+i e impulsar una mayor internacionalización.

Con el objetivo de concentrar la oferta, el Ministerio de Agricultura ha creado la figura de la Entidad Asociativa Prioritaria (EAP), creadas para favorecer, con ayudas públicas, la concentración de compañías alimentarias entre comunidades autónomas. Para reconocer una nueva EAP, el Gobierno exigirá una facturación mínima anual de entre 20 y 750 millones. Las cooperativas y otras entidades de tipo asociativo, tanto agrícolas como ganaderas o agroalimentarias, reconocidas como EAP, gozarán de una discriminación positiva en las ayudas y liderarán fusiones.

Podrán solicitar y obtener el reconocimiento como EAP tanto entidades de perfil asociativo ya existentes como aquellas que pretendan constituirse, por ejemplo, fruto de una fusión o alianza estratégica entre cooperativas de dos o más comunidades autónomas.

Para obtener un reconocimiento genérico como EAP,, no para un producto agrícola o alimento concreto, sino para un conjunto de referencias comercializadas, tendrán que tener una facturación mínima anual de 750 millones.

Pero, si la empresa agrícola aspirante a lograr el reconocimiento de EAP, lo pide por producto (uno o varios), el importe neto de la cifra de negocio que le exigirá el Ejecutivo por la venta del mismo será muy variable y dependerá del sector en el que operan. En todos los casos, los valores de facturación mínima se reducirán en un 30 % cuando sean cooperativas de primer grado.

El Magrama requerirá una facturación mínima de 500 millones de euros para reconocer a una EAP produzca y venda frutas y hortalizas frescas y transformadas (excepto patata y tomate industrial); 400 millones en el caso de las hortalizas (excepto patata), y 350 millones tanto para avicultura de carne; como para suministros y servicios -que engloba firmas de fertilizantes, fitosanitarios o semillas-.

Así lo recoge el Real Decreto que desarrollará los requisitos y el procedimiento para el reconocimiento de las entidades asociativas prioritarias y para su inscripción en el Registro Nacional de EAPs, previsto en la Ley 13/2013 de fomento de la integración de cooperativas y otras agroalimentarias.

OPFH

Las entidades asociativas agroalimentarias susceptibles de reconocimiento como EAP son las cooperativas agroalimentarias y de segundo grado, los grupos cooperativos, las sociedades agrarias de transformación, las organizaciones de productores con personalidad jurídica y ciertas entidades civiles o mercantiles cuando más del 50 % de su capital social pertenezca a las anteriormente citadas.

La facturación mínima exigible se situará en 300 millones de euros para cooperativas y otras entidades asociativas que quieran ser EAP por la comercialización de herbáceos (cereales -excepto arroz-, leguminosas y oleaginosas) y cítricos -idéntica suma-.

Unos 225 millones se pedirán a las entidades supra-autonómicas que quieran ser EAP y pivotar fusiones en alimentación animal; 125 millones para las de frutas de hueso y para porcino blanco, respectivamente; 100 millones para las de frutas tropicales, subtropicales y plátanos; y en idéntica cantidad, para las firmas de mostos, vinos y alcoholes; y las de ovino y caprino de carne.

Sobre otros sectores, la facturación mínima exigida será de 60 millones para reconocer a una EAP en arroz; 70 millones en avicultura de puesta, la misma suma en transformados hortofrutícolas y en vacuno de carne, respectivamente; 80 para frutas de pepita; 75 para ovino de leche y carne, 50 para porcino ibérico y 90 millones para tomate industrial.

Las entidades asociativas prioritarias tendrán ayudas, especialmente las del futuro programa nacional de desarrollo rural, que les permitirán afrontar la concentración de la oferta, contrarrestar la atomización del sector primario, ganar poder de negociación en los mercados y frente a la gran distribución, impulsar la I+D+i e impulsar una mayor internacionalización.