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El calor extremo, un aliado para la desinfección del suelo bajo plástico

7 julio 2015
Andalucía
solarización

Solarización

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La RAIF ha publicado una serie de recomendaciones para días de calor extremo con el fin de paliar los efectos en producciones hortícolas en el caso de fincas en producción o, en caso de suelos sin cultivo, realizar una buena solarización, una técnica de desinfección obligatoria en producción integrada.

La Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF), dependiente de la Junta de Andalucía, ha publicado en su página web una serie de recomendaciones para paliar el efecto de los golpes de calor en los cultivos hortícolas. Las altas temperaturas pueden producir un aumento de plagas como la araña roja ó vasates, además de un descenso drástico de la población de los agentes auxiliares que controlan sobre todo a los ácaros. En cuanto al tomate, puede presentar problemas de fisiopatías, como las decoloraciones en cherry por exceso lumínico o quemaduras, en el caso de los frutos.

Para las fincas en producción, la Junta recomienda aumentar la frecuencia de riegos con pequeñas dotaciones de agua en las horas de máximo calor, o bien un riego más copioso en las calles del cultivo para amortiguar el efecto térmico. Este aumento de humedad ambiental hace descender la temperatura y favorece la actividad de los insectos auxiliares. También se recomienda aplicar sobre los cultivos productos que consigan reflejar la insolación, como el caolín.

Si no hay cultivo, solarizar
Para las fincas que no están en producción, la RAIF recomienda la solarización, una técnica de desinfección que controla los patógenos y consiste en cubrir el suelo húmedo con un plástico transparente durante los meses más cálidos, a fin de incrementar su temperatura mediante radiación solar.

La eficacia de la solarización depende de las temperaturas que se alcancen y del tiempo de permanencia de las mismas. Esta técnica es obligatoria en cultivos de producción integrada. Para realizarla de forma correcta y conseguir los mejores resultados, la Junta recomienda colocar un plástico transparente y delgado con el suelo mullido, uniforme y mantenerlo al menos 30 días, aunque lo ideal son 45.

El suelo debe de estar húmedo y totalmente cubierto por el plástico durante el periodo de tratamiento. El sellado del suelo con el plástico debe alcanzar la máxima estanqueidad para evitar la fuga del aire y la humedad.

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