domingo, 14 agosto 2022

Almería cultiva más de 70 hectáreas de chumbera con una producción de 166.000 kilos de higos

18 enero 2013
Almería/Abla
chumbera Abla

Imagen de una chumbera junto al río Nacimiento, en Abla.

Comparte esta noticia en tus redes

Los denominados ‘frutales no cítricos’ ocuparon el pasado año 380 hectáreas, en las que se cosecharon casi 2 millones de kilos

Manzanos, perales, membrilleros, nísperos, acerolos, higueras, granados o chumberas son algunos de los frutales minoritarios que, aunque a una escala muy reducida, también se cultivan en la provincia de Almería, y que por su forma de cultivo y su dispersión, son difíciles de cuantificar, tanto en extensión como en producción.

Según los datos recabados por el Departamento de Estudios y Estadística, la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, los denominados ‘frutales no cítricos’ ocuparon el pasado año 380 hectáreas (517 en 2011), en las que se cosecharon casi 2 millones de kilos (3,3 millones en 2011), que alcanzaron un valor total de 1,8 millones de euros, 600.000 menos que el año anterior. Aunque la superficie y la producción descendieron, los precios medios, en cambio, crecieron y pasaron de 0,7 euros el kilo a casi 1 euro.

Entre estos frutales ‘minoritarios’, por su extensión, destaca la chumbera, con 72 hectáreas de secano y una producción estimada de 166.000 kilos, que alcanzaron un valor total de casi 148.000 euros. En cambio, el frutal minoritario que más facturó fue el cerezo, que con solo 20 hectáreas en cultivo y una cosecha de 95.000 kilos, obtuvo un valor de 261.000 euros, con un precio medio de 2,7 euros el kilo.

Tras la chumbera, el cultivo minoritario con más superficie en la provincia es la higuera, que con 41 hectáreas produjo 77 toneladas de higos y facturó 146.300 euros. El melocotonero es el tercer frutal no cítrico por presencia en la provincia, con 37 hectáreas; le sigue el albaricoquero, con 31. El manzano cuenta con 29 hectáreas, el peral con 26, el granado 24, y el membrillero con 22 hectáreas.

Superficies más modestas ocupan el níspero (9 hectáreas), la nectarina (5), el aguacate (3) y el acerolo ,el serbal y otros, como el azufaifo, el guayabo, el kaki, el grosellero y el moral, con una superficie global de unas 2 hectáreas.

Los agricultores que cultivan este tipo de frutales, según el delegado territorial de la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, José Manuel Ortiz, suelen ser en su mayor parte horticultores que, al tiempo que cultivan productos hortofrutícolas intensivos, experimentan con nuevas variedades de frutales -como es el caso del ciruelo-, con el fin de buscar productos más comerciales.

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*