miércoles, 17 julio 2024

Preocupaciones por ocupaciones en Santa Pola y alrededores

9 mayo 2023
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Ocupación

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Las ocupaciones se han convertido en un problema muy grave, pero este es especialmente alarmante en las zonas de vacaciones, en las que hay mucha segunda residencia.

Las ocupaciones se han convertido en un problema muy grave, pero este es especialmente alarmante en las zonas de vacaciones, en las que hay mucha segunda residencia, lo cual conocen muy bien los okupas y se centran en ellas.

Es por eso por lo que los cerrajeros en Santa pola dan una serie de consejos a la hora de evitar las ocupaciones, puesto que echar a estas personas de una casa que no es la residencia habitual es complicado.

Actualizar la cerradura

No es raro que los pisos o los apartamentos tengan cerraduras con décadas a sus espaldas, de esas que cualquier okupa puede abrir en segundos sin necesidad de demasiados conocimientos, empleando trucos que hay en internet.

De este modo, una de las primeras recomendaciones de los Cerrajeros Santa Pola es la de actualizar el bombillo, colocando uno que sea antibumping, contra las ganzúas y resistente a los taladros, sin olvidar que aguante los ataques con la técnica del impresioning.

Conviene hablar con los cerrajeros y que estos nos recomienden una de las últimas cerraduras que haya salido al mercado, ya que los fabricantes se van actualizando con respecto a las técnicas que emplean los okupas. También vendría bien que tuviese un escudo magnético, de esos que tapan la cerradura y que solo se abren con una herramienta que llevaremos siempre en las llaves, quedando oculto a todo el mundo cuando no vayamos a abrir.

Además, si el problema de la ocupación persiste, hay que saber que este cambio se tendrá que hacer cada poco tiempo, quizá un par de años, dependiendo de cómo avancen las técnicas a la hora de abrir las puertas.

Colocar cerraduras invisibles

Otro consejo que nos dará cualquier cerrajero santa pola es el poner una o dos cerraduras invisibles, las cuales se instalan por el interior y no tienen salida por el exterior. Son cerraduras electrónicas, que se instalan entre la puerta y el marco, y que abrimos con un mando o con el teléfono móvil, sin que haya una llave física ni un bombín desde el que hacerlo.

Su fortaleza reside en que no se puede atacar lo que no se ve. Así, los okupas no tendrán más remedio que destrozar la puerta si las quieren forzar, algo que hace bastante ruido y que alertaría a los vecinos de los alrededores.

Debemos olvidarnos del miedo a que se acabe la batería y no podamos abrir, ya que la cerradura avisa mucho antes de que esto ocurra. En algunos casos, para mayor tranquilidad, se abren si no cambiamos las pilas. Si llegase a suceder, la casa seguiría protegida por la cerradura tradicional, la que se abre con llave desde el exterior como toda la vida.

Cambiar la cerradura de inmediato si perdemos las llaves

Perder las llaves es algo relativamente común, pero lo cierto es que en ocasiones no somos capaces de saber si es eso lo que ha ocurrido o hemos sufrido un robo en un descuido. En ambos casos, en especial en el segundo y si hay forma de vincular una llave con una vivienda en concreto, hay que llamar a los Cerrajeros Gran Alacant o a los que nos den servicio en ese momento.

Los okupas, o alguien asociado con ellos, pues siempre hay mafias implicadas, pueden habernos robado las llaves con el fin de entrar a nuestra vivienda con total tranquilidad, simulando que son los propietarios.

Así, lo mejor es que los cerrajeros pongan un bombín nuevo, lo cual nos servirá para actualizarlo e instalar uno con las últimas tecnologías para que no lo puedan abrir en unos minutos.

Con el fin de ganar tiempo, siempre es buena idea no llevar nada en las llaves que permita identificar de dónde son, pues eso se lo pondrá más complicado a los delincuentes al no saber con exactitud a qué vivienda pertenecen.

Colocar una puerta antiokupas

Otra opción es la de colocar una puerta antiokupas, algo a lo que nos pueden ayudar los cerrajeros que nos dirán cuál es la mejor y la más efectiva, facilitándonos su adquisición al tener relación con los proveedores de la zona. No es lo más estético, pero sí una de las medidas más eficaces que se pueden tomar, ya que se trata de una especie de primera puerta metálica, la cual hace de barrera para la segunda.

Es muy complicado que los okupas entren si tenemos una de estas puertas, más si la del piso también tiene una buena cerradura en el caso de que abran la primera, lo cual es casi imposible. Hay que tener en cuenta que los okupas van a lo fácil, de manera que preferirán entrar en un piso con una cerradura antigua y que pueden abrir en un momento.

Se trata de una medida un tanto extrema, de modo que la reservaremos en aquellos lugares en los que el riesgo de ocupación sea elevado y no se pueda atajar colocando una cerradura adecuada, aunque lo cierto es que es una solución expeditiva que también sirve contra los robos.

Instalar una segunda cerradura en la puerta

Hay muchas puertas en las que se puede colocar una segunda cerradura, lo que viene muy bien en el caso de las normales y las blindadas. También es posible hacer lo mismo en las acorazadas, pero quizá en estas tiene menos sentido.

La idea es escoger dos cerraduras de alta seguridad, por lo que a los okupas les llevaría mucho tiempo abrir las dos, permitiendo que los vecinos avisen a las autoridades o haciendo que los delincuentes se desesperen y se vayan a otro sitio.

Aquí, lo mejor es hablar con el cerrajero. Este profesional nos dirá si es posible poner otra cerradura después de ver la puerta y dónde colocarla para que haga mejor su función.

Optar por una puerta acorazada

Dado el nivel de ocupaciones de la zona de Santa Pola, otra de las opciones a tener en cuenta es decantarse por una puerta acorazada, de al menos nivel tres. Hasta ahora, en las viviendas ha sido suficiente con una puerta de nivel tres, pero en esta situación con ocupaciones diarias no sería nada descabellado optar por una de nivel cuatro, sin ir más allá al ser excesivo poner una de nivel cinco.

Este tipo de puertas no solo están pensadas con el fin de que sus cerraduras sean imposibles de forzar, sino que se fabrican con la idea de que no sea posible taladrar, cortar o apalancar. Es muy importante el tema de la palanca, ya que una puerta antigua y débil con una cerradura muy segura se puede abrir haciendo palanca sin demasiado ruido y en unos minutos, lo que deja el acceso libre a la vivienda.

En este caso, de nada serviría tener una cerradura segura y otra invisible, puesto que los okupas arrancarían la puerta y pondrían una nueva o colocarían la misma después de cambiar las cerraduras con calma.

Las noticias sobre la ocupación de viviendas en Santa Pola y alrededores son preocupantes, más cuando sabemos lo que cuesta echar a estas personas de una casa, en especial si es una segunda residencia. Por eso, estos son algunos de los consejos a tener en cuenta para ponérselo lo más difícil posible.

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