martes, 27 febrero 2024

La naturaleza como aliada: guía para el control biológico

11 diciembre 2023
Almería
control biológico

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A lo largo de las últimas décadas se ha luchado contra las plagas con productos de todo tipo. Su efectividad ha permitido que la productividad de la agricultura aumentara, pero a costa de matar organismos beneficiosos o que no eran dañinos para las plantas.

A lo largo de las últimas décadas se ha luchado contra las plagas con productos de todo tipo. Su efectividad ha permitido que la productividad de la agricultura aumentara, pero a costa de matar organismos beneficiosos o que no eran dañinos para las plantas.

Además, nos hemos dado cuenta de que eso era perjudicial para nuestra salud. Por eso, en la actualidad, se está trabajando para establecer lo que se denomina «control biológico», usando a la naturaleza con el fin de que nos ayude a luchar contra las plagas.

¿Cómo controlamos a los hongos?

El crecimiento de los hongos es un problema para muchos cultivos, en especial cuando se riegan o se dan escenarios de lluvias en una época en la que el tiempo debería ser seco. Para que los hongos no dañen a las plantas, se puede emplear un fungicida biológico.

En el mercado los tenemos de varios tipos, como los que llevan algunas especies de bacterias que inhiben el crecimiento de estos hongos. En otras ocasiones, estas bacterias compiten con los hongos por los mismos recursos, de manera que estos mueren por falta de alimento.

Las plagas se pueden combatir de manera biológica

Es posible emplear el control biológico en las plagas, y con ese fin solo debemos “jugar” con la naturaleza. Siempre se pone el ejemplo de los pulgones y las mariquitas, esos insectos tan bonitos que devoran los pulgones en cuanto tienen ocasión.

Así, una manera de atraerlas es colocándoles cajas cálidas y húmedas, aunque si somos agricultores profesionales las podemos comprar y dejarlas en nuestros campos. Con ello vamos a conseguir que el pulgón desaparezca sin usar ningún tipo de producto químico.

También vamos a emplear insecticidas

Hay una creencia, errónea, alrededor de que en la lucha biológica no se pueden emplear ninguna clase de insecticidas, dejando así “vendido” al agricultor frente a las plagas. Esto no es así, puesto que existen productos que están formulados a base de bacterias, virus, hongos y microorganismos que atacan a los insectos, los cuales se conocen como insecticida biológico.

Hablamos de insecticidas que son muy selectivos, de manera que no perjudican a ningún insecto valioso ni a otros animales, los cuales no se van a intoxicar si se comen a la plaga que ese producto ha eliminado.

Si vamos a lo concreto, podemos hablar del nofly, un insecticida biológico que está destinado a acabar con la mosca blanca en cualquier fase de su ciclo vital, usando para ello un hongo que es enemigo de este tipo de insecto. También funciona con los pulgones, los trips, las orugas y otros insectos que atacan a los cultivos, todo ello sin perjudicar el medioambiente.

Existen activadores de defensas

La planta se puede estimular para que produzca más defensas, empleando para ello productos naturales, de los que encontramos en la tabla periódica de los elementos. Un ejemplo lo tenemos los activadores que mezcla el fósforo, el oxígeno y el calcio. Con esos tres elementos se estimula el sistema hormonal de la planta, la cual produce fitoalexinas y estas limitan la actuación de los patógenos.