domingo, 29 enero 2023

Renshaw recuerda que Blanco Pro, antiguo Rabobank, corre como en casa en la Clásica

24 febrero 2013
Almería
El ciclismo de gran nivel con llegada en Roquetas

Formación de podium de la Clásica de Almería de 2013

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El ciclista australiano del equipo holandés, que puso de moda a Almería, se lleva el triunfo en Roquetas

La carrera almeriense es propicia para los sprinters y los equipos que en sus filas cuentan con velocistas natos son los que más carne ponen en el asador. A eso de meter kilómetros de sol en las piernas de sus pupilos, los directores deportivos han sumado también el interés en ganar una prueba muy reputada en el panorama no sólo nacional sino también europeo. Así, se hacen muy complicadas las escapadas buenas, sin ello significar que las aventuras en solitario o de algún grupeto reducido queden en el olvido. Dan espectáculo, animan la carrera, el público lo agradece, pero el mayor espectáculo es la vendetta final que concluye con los brazos arriba de algún hombre de mucha potencia.

Es el caso del ganador en Roquetas de Mar, un espigado australiano que anda enrolado en el nuevo Blanco Pro, antiguo Rabobank, el considerado mejor equipo del mundo durante varias temporadas. Esta edición de la Clásica Ciclista de Almería también se ha decidido al sprint, pero es cierto que de proporciones más reducidas al haberse producido un corte por el viento de costado a apenas 20 kilómetros de meta. En todo caso, no ha sido casualidad el triunfo de Mark Renshaw, ya que era uno de los favoritos en las quinielas y el día de antes se bajó de su bici en la Vuelta a Murcia para reservarse para la ocasión.

El guión establecido por Blanco Pro ha salido a la perfección, codo con codo desarrollado junto a las escuadras Argos-Shimano y Movistar Team. Han tenido la carrera controlada en todo momento, y cuando han decidido que ya estaba bien han dado caza a los fugados David de la Cruz, Miguel Bizkarra y Pablo Urtasun tras unos cien kilómetros fuera de la disciplina del pelotón. No en vano, la prueba acabó con una media casi 40 kilómetros y medio por hora, lo que demuestra que ha habido guerra. Ya casi desde el principio, kilómetro 14, demarraron Igor Antón (Euskaltel-Euskadi), Marek Rutkiewicz (CCC Polsat), Igor Merino (Fundación Euskadi), Fabier Schmidt (Sojasun) y Jose Joao Mendes (Team NetApp Endura), pero su aventura duró hasta el primer sprint intermedio ganado por  José Herrada (Movistar), seguido por Marycz (Polsat) y por Zeits (Astaná).

Fue después cuando llegó la escapada larga, que no buena, puesto que no llegó a meta, de Urtasun (Euskaltel), De la Cruz (Netapp) y Bizarra (Euskadi). Con todo, llegaron a disfrutar de un poco más de cinco minutos de ventaja, pero sólo les sirvió para puntuar en Río Chico con De la Cruz por delante, Urtasun segundo y Bizkarra tercero. Ya con el grupo cerca Van de Walle (Lotto Belisol) saltó para contactar el primero y pasar por delante de los demás en La Alquería. Sus 40 segundos en ese punto se esfumaron, y a pesar de haber sido neutralizados Urtasun coronó primero del gran grupo el Aljibe de la Cruz, seguido de Rubén Pérez (Euskaltel) y Juan José Cobo (Movistar). Por lo demás en cuanto a premios menores, David de la Cruz ganó dos sprints especiales en Berja y Adra y fue segundo en Matagorda.

Ya cerca del objetivo, y con Ventoso como candidato principal, el viento de costado tuvo una aparición súbita e influyó en el desarrollo de los últimos kilómetros. Así, a unos 20 aproximadamente comenzó el trabajo para que el grupo se partiera, algo que finalmente los de Argos-Shimano lograron para el sudafricano Van Rensburg. También se metió a tirar Caja Rural, y junto a Blanco Pro lograron que no se moviese nadie más hasta la corta recta de meta de apenas medio kilómetro. Fue entonces cuando emergió Mark Renshaw para doblegar a Janse van Rensburg y a Francesco Lasca. Cabe recordar que su triunfo es el segundo consecutivo que logra el equipo holandés, así como también el segundo seguido de un australiano tras el logro de Michael Matthews.