miércoles, 28 febrero 2024

Manolo Rodríguez, pulso al crono y la crisis en el Campeonato de España de Atletismo

22 julio 2013
Almería
Atleta de Almería en el Campeonato de España de Atletismo en Alcobendas

Manolo Rodríguez (207) junto a su gran amigo Kevin López

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El medio fondista de Almería llega en su mejor momento pero sin contar con ninguna ayuda económica

Queremos medallas, nos alegramos cuando llegan, sacamos pecho porque un paisano las logra fuera de la provincia, la publicidad de esta tierra es magnífica y todos tan felices. El que más, seguro, el atleta que la logra, pero para si queda el esfuerzo, la dedicación, las privaciones y la concentración que hay antes de ese momento de gloria. Pero el atletismo es muy traicionero, y como no hay con quien taparse, no hay un equipo en el que se esconda un mal día, todo ese esfuerzo, la dedicación referida, las privaciones comentadas y la concentración visualizada son  las mismas antes de un fiasco. Se es atleta todos los días del año a todas horas, y eso tiene un coste en muchos sentidos.

El principal es el personal, ya que se decide seguir una vida de privaciones con la obsesión de arañar apenas un segundo o dos al crono, y el siguiente es el económico, que no por ello es menos importante. El atleta tiene que mantenerse, porque las ayudas apenas existen, y a sus horas de ocio darles un sentido distinto, ya que cuando deja el trabajo con el que subsiste toca darlo todo a una distancia, como es el caso de Manolo Rodríguez. Su cabeza ve un 800 por todos lados, da vueltas y vueltas a la pista en bloques de dos, e incluso calcula por donde anda el cronómetro cuando pisa el 600. Todo está milimetrado, y que nadie dude de que es, sin duda, una prueba para los más inteligentes y los mejores estrategas.

Si rodeado de limitaciones económicas el almeriense ha sido capaz de parar el reloj en 1’50″15 el año pasado, concretamente el 13 de agosto y en Huelva, es fácil de imaginar lo que sería capaz de hacer con una mísera aportación de las administraciones o de las empresas. Con todo, sin ayudas, a pecho descubierto y pleno de valentía, va a dar una lección en Alcobendas, porque ha sido invitado al Campeonato de España de los 800 metros entre los mejores del país. La organización del evento no quiere perderse el espectáculo que habitualmente ofrece Manolo, el chaval de Almería, que no hace ruido en su tierra pero que grita y estampa su procedencia en las pistas de todo el país.

La estela de Manolo Rodríguez no hay quien la siga en Andalucía. Campeón autonómico con una autoridad que se sale de lo común, es llamado para otros eventos de gran nivel, como el Iberoamericano de Huelva, en el que estuvo en 1’51» y que la ha abierto las puertas del nacional. En Alcobendas se medirá contra los grandes, incluido su gran amigo Kevin López, que admira a Manuel porque sabe de lo complicado que le es seguir a tan alto rendimiento sin ninguna ayuda. Con todo, el almeriense va a por todas: «estoy entrenando muy bien, por las sensaciones y los tiempos de entreno me veo mejor de forma que el año pasado, estoy dominando el 1’20» en el 600, que me capacita para estar por 1’48»-49″, que es el objetivo de la temporada».

Atleta de Almería en el Campeonato de España de Atletismo en Alcobendas
Detalle de la musculatura de Manuel en plena acción del nacional en pista cubierta

Mentalidad de campeón, piernas de fondista, potencia de ejecutor, ambición de líder, «por supuesto que lo voy a intentar en Alcobendas». Confianza en el trabajo no le falta, y tiene motivos para que así sea: «de tener un buen día y traducir esos pasos en la semifinal no solo me acercaría a la marca personal sino que abriría posibilidades de ser finalista, que por supuesto como te puedes imaginar que es muy difícil, rodeado de altísimo nivel como Kevin (posible finalista en el próximo mundial de Moscú), Luis Alberto Marco, Alejandro Estevez, Alejandro Rodríguez…». Ninguno asusta, pero es mejor saber que «en los admitidos se puede apreciar que va a estar muy cara la final, pero yo lo tengo muy claro, no me da miedo nadie, voy a hacer mi carrera con el objetivo de sacar mi mejor estado de forma buscando la marca personal».

Al fin y al cabo son 800 metros y una lucha contra si mismo y contra la distancia, midiendo zancadas y aislándose del resto. Eso sí,el tener a grandes atletas al lado, metiendo codos y abriéndose hueco, entra en la parte de medición de fuerzas. A Manolo nada se le escapa: «lo demás puede venir acompañado corriendo en esos tiempos, pero influyen muchos factores que no sabes días antes como va a salir ese día, pero si que puedo asegurar que llego en el mejor estado de forma de la temporada y con ganas de hacerlo bien». Esas palabras son suficientes para darle todo a este deportista que sabe que es su momento: «esta semana voy a procurar realizar entrenos de calidad, pero guardando fuerzas para llegar con hambre al campeonato».

Demuestra que tanto en las calles de la pista, cogiendo la cuerda y apretando los dientes, como fuera de ellas, atándose los machos para echar una carrera a la vida, Manolo es de otra pasta: «la confianza la tengo, gracias a las buenas sensaciones del Campeonato de Andalucía, hacer 1’51» solo de principio a fin, sin notar presión de rivales ni tener que apretar un típico sprint de llegada de 800, me hace pensar y confirmando en los entrenos, que valgo por debajo de 1’50»-49″, así que a esperar tranquilo que llegue el sábado y poder intentar cerrar la temporada con el pleno de objetivos que se cumpliría con la marca personal». Así se llega a cualquier sitio, con esa llave de la confianza y de la humildad, pero teniendo hambre.

Almería estará con él, porque hay muchos ciudadanos que además del fútbol viven de otros deportes y se alimentan de estos héroes cada vez menos anónimos. Todo el mundo lo aprecia y los compañeros lo quieren y lo respetan, a la par que le temen por su valía como atleta, pero a él le gusta la amistad: «sobre Kevin (López, campeón de España y subcampeón de Europa) sólo puedo decir que es digno de admiración, que me encantaría volver a correr otra semifinal del Nacional en la misma serie con él, y que sencillamente correr en 1’43″93 como hizo en la Diamond League de Mónaco este viernes 19… es una pasada y todo un lujo poder contar con su amistad».

El sevillano es una firme promesa «y su joven pero muy extensa experiencia en esta prueba del 800 es ejemplo para todos los que luchamos día a día por mejorar nuestras marcas y un reto intentar recortarle distancias». Pero el almeriense, que se resta méritos porque su personalidad es así, aprende a cada zancada y conoce en profundidad las técnicas de los mejores de la historia en una prueba que sólo perdió su condición de reina cuando los éxitos españoles en el 1.500 para recobrar su hegemonía. Únicamente los 100 metros lisos llaman ahora más la atención, demostrando que no es una disciplina por si la que llama la atención, sino quien la practica, y en el 800 hay atletas completos, como nuestro Manuel Rodríguez Morales.