sábado, 24 septiembre 2022

Las notas, individuales y colectivas, se ponen al final del curso

3 abril 2012
Almería
Carlos García en rondo de cabeza

Carlos García va muy bien de cabeza, en todos los sentidos

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Carlos García cree que lamentarse ahora es absurdo porque el equipo va a acabar en playoff seguro

Muy pocos equipos han podido con el Almería a lo largo de la temporada. Únicamente ha salido derrotado ante Numancia, Villarreal B, Deportivo, Celta y Elche. Cinco partidos perdidos en lo que va de curso, y dos de ellos en esta última y parece que pertinaz racha, que a las dos derrotas ante celtiñas e ilicitanos ha venido a sumar cuatro empates consecutivos. Es cierto que la UDA no gana, pero tampoco le ganan, y de ahí la sensación de que con un poco más los encuentros se sacarían adelante. De hecho, los empates son tantos como victorias, 13 en cada uno de esos apartados. Esto significa que el equipo almeriense ha sumado en 26 partidos y ha dejado de hacerlo en 5.

A eso se refieren algunos futbolistas cuando hablan de que la demostración a que se ha hecho muy bien hasta ahora es que a pesar de acumular los ya socorridos 6 partidos sin obtener un triunfo todavía se sigue en playoff. Eso sí, con una renta cada vez más exigua, como reconoce Carlos García: «peligra porque estamos a dos puntos de salir, y la realidad es que llevamos muchos partidos sin conseguir la victoria y otros equipos van para arriba sin que nosotros sumemos de tres en tres; siendo realistas los dos puntos son una ventaja peligrosa, pero pienso que el equipo acaba la liga en playoff».

El optimismo del catalán reside en la potencia que él sabe que la plantilla atesora, a pesar de que es obvio que en cuanto a efectivos se queda corta: «está claro que cuando así te afectan las lesiones y las sanciones, pero si el equipo hubiera seguido ganando nadie habría dicho nada, y da la casualidad de que cuando pasa eso el equipo deja de ganar». Las plantillas largas tienen sus cosas buenas y sus cosas malas, y lo que pasa con las cortas es que todos los jugadores pueden entrar y se sienten protagonistas, pero «a la vez, los pequeños percances que siempre hay, las lesiones son un poco más de suerte o menos suerte, pero las sanciones siempre hay de toda la vida; el club ya lo sabría de antemano, los pros y los contras, y vamos a ver a final de temporada cuáles son las notas, tanto personales como colectivas al trabajo de todo el mundo, también a los que confeccionaron la plantilla corta».

Los despistes en la labor defensiva no tienen nada que ver con el número de futbolistas que ocupan ficha, sino con once que disputan los partidos o con algunos de ellos: «si está todo más que hablado y más que visto y nos lo hacen… el saque de banda lo defienden no los once, pero sí el portero más ocho y en la estrategia defendemos once y cada uno tiene su función, entonces una cosa es que salten y te ganen de cabeza o te hagan una buena opción, pero cuando son cosas previsibles es cuando duele más». Carlos García no cree que el equipo esté defendiendo mal, porque las ocasiones de los rivales siempre son contadas al término de los encuentros.

El zaguero reconoce que de ánimo se está «mal, porque esperas ganar y te duele no ganar los partidos, pero hay que levantarse, queda muchísimo y las notas hay que ponerlas al final de año; si ahora estamos todos comiéndonos la cabeza y estamos decaídos y luego si acabamos entrando en playoff y no te digo si acabamos ascendiendo, pues no habrá merecido la pena el pasar estos días mal; cuando acabe la temporada, si no hemos conseguido entrar o ascender ya tendremos tiempo para lamentarnos». Después del partido es normal darle vueltas a la cabeza, pero lo bueno que tiene el fútbol es que no hay tiempo que perder en el pasado porque de seguido viene otras cita que hay que afrontar con optimismo. Lo del psicólogo, no lo ve claro Carlos García, que responde con cierta ironía: «no lo sé, cada uno que lo piense; si el club cree que la plantilla necesita un psicólogo que lo estudie; y esa es una pregunta que hay que hacer o personal a cada uno o al club si ve necesario que el equipo lo necesitaría».

De las cuentas, por el momento se pasa, ya que «si las haces normalmente pones los de casa como que los puedes ganar y últimamente no los estamos sacando, así que el primer partido que falles ya se te vienen todas las cuentas abajo». Lo mejor es pensar en el partido ante el Huesca, cuya victoria serviría para el optimismo general, a pesar de que el central rojiblanco dice que no hay ansiedad ni miedo a nada. La explicación a lo que sucede es que «se junta que a veces no mereces ganar porque el juego no ha sido bueno y las veces que por juego y ocasiones eres superior al rival y tampoco estás ganando». Y es que lo poco que generan los rivales últimamente va para adentro.

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