sábado, 28 mayo 2022

Azeez y Trujillo intentan pasar página pero es mucho tiempo sin jugar para el Almería

11 octubre 2013
Almería
Jugador de la UD Almería antes del Rayo

Ramón Azeez solo tiene cabeza para pensar en el fútbol

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Ambos jugadores quieren centrarse en el Rayo Vallecano pero aún colea la última jugada de Sevilla

Siempre se ha entendido que lo mejor tras una derrota es jugar lo antes posible, ya que así hay obligación de centrarse en un siguiente objetivo. Eso es algo de lo que la UDA no puede disfrutar, puesto que toca parón y se acumularán muchos días antes de poder centrarse del todo en el Rayo Vallecano. Es pronto para hablar del rival, es cierto, pero que al menos sirva para lamerse las heridas y curarlas en la medida de lo posible. No es sólo una derrota, sino una racha entera la que tiene que digerir el cuadro rojiblanco, encima con toda la carga de especias que le ha añadido el presidente primero en el postpartido de Nervión y después con la llamada a filas de Águilas.

En esas, la plantilla sigue trabajando pero sin poder soltar del todo el lastre de la última jugada en ante el Sevilla, que sigue coleando y que o bien se habla directamente o bien se lee entre líneas en las declaraciones de la semana. En el caso de Ramón Azeez quizá haya más de pensamiento en el Rayo que en los demás, ya que su objetivo es jugar lo máximo posible y se siente bien y contento por las oportunidades que le está dando Francisco. No deja de resaltar que no están teniendo suerte en los partidos, pero que se está trabajando el siguiente compromiso. No ve una carga psicológica porque simplemente son cosas que no tienen ninguna explicación, aunque promete que en la final ante el Rayo van «a trabajar bien hasta el último segundo de la segunda parte». Quiere ir a su selección, la de Nigeria, pero para ello tiene que seguir mejorando ante una afición a la que pide confianza.

En cuanto a Trujillo, pieza clave en lo que va de temporada y titular indiscutible para el míster, su interés es jugar lo antes posible, pero al equipo lo ha atropellado el parón. Además se ha juntado la reunión de Águilas, tras la cual «el equipo está igual; cada partido lo intentamos afrontar con la máxima ilusión y confianza y las reuniones son todas las semanas para ver cómo va el equipo, y no hace otra cosa distinta a la que viene celebrando todas las semanas, que es trabajar e intentar estar lo mayor preparados para cada partido». Lejos de huir de los errores, el central madrileño tiene clara una cosa: «al equipo le está costando goles por fallos que estamos teniendo los propios jugadores; no es un fallo ni porque se haya planteado mal el partido ni porque hayamos trabajado mal, sino al final son errores propios, individuales, de cada uno y son los que tenemos que corregir».

Autocrítica similar a la que a principios de semana hizo Pellerano, su compañero de baile habitual ha desvelado que el míster tampoco ha cambiado su mensaje: «nos ha comentado lo mismo que todas las semanas, que tenemos la confianza suya y de todos los del club y poco más, que tengamos confianza, la máxima ilusión y que tenemos que corregir los errores que son los que nos están costando los puntos». No hace falta que se considera una final, que de hecho Trujillo no lo ve así, para que se vaya a por todas: «nosotros afrontamos así cada partido; está claro que la situación en la que estamos, con tres puntos, el equipo tiene que dar todo y más; queremos salir de ahí, no descolgarnos». Preparados incluso para el posible runrún de la grada, la lectura positiva es la de que «si ganamos contra el Rayo estoy seguro que va a cambiar todo y podemos hasta salir del descenso; un partido te lo cambia todo, y si perdemos está claro que nos quedamos a lo mejor ahí un poquito más descolgados, pero queda mucho todavía».

En el físico, precisamente él no tiene mucho más que mejorar, porque su fortaleza y resistencia están probadas y contrastadas, pero la opinión del presidente hay que respetarla y es la que más peso tiene por motivos obvios. En su respuesta, irremediablemente, sale el partido de Sevilla y la última jugada: «el equipo hace un trabajo muy grande, un desgaste físico muy grande, y al final la última jugada del partido es Dubarbier el que intenta defender el centro, cuando es él el que está jugando en banda; es una situación que a lo mejor tiene que ser el lateral;  que el equipo los bandas hacen ayudas en defensa, los delanteros… todos nos ayudamos; es un desgaste muy grande que se acuse al final de los partidos, pero el equipo, físicamente, está bien». Si se quiere, que se busquen varios significados.