sábado, 13 agosto 2022

Antonio Lamarca y Jose Eolo, titanes en la vida, la empresa y también en el desierto

25 abril 2014
Almería
Almería en el Dakar de las bicicletas

Lorente y Gómez con sus bicicletas

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Titan Desert ’14 verá con ellos el lema Almería, Paraíso Deportivo y tendrá un cariz solidario añadido

Pedaladas para avanzar. No existen otras. Se puede andar hacia atrás, saltar hacia atrás, mirar hacia atrás, pero nunca se pedalea perdiendo metros. Quizá eso sea lo que ha hechizado de la bicicleta a Antonio Lorente, que transmite la sensación cuando habla de que jamás ha cedido ni un centímetro en su camino, haya sido en la dirección correcta o en la equivocada, porque de las arenas movedizas se aprende más que del piso firme. Lo más importante de la vida es vivir, y por ello defiende el derecho a errar, pero siempre para progresar. Empresario de éxito, no se da demasiado mérito por tener empleadas a 60 personas, sino que desprende sin decirlo que desearía sacar del paro a toda España.

Hay que atreverse, simplemente eso, y los límites psicológicos son más complicados de rebasar que los físicos. El deporte, la empresa, el día a día, todo es una actitud, un descubrirse a uno mismo y hacer florecer lo mejor que se tiene dentro. Entiende Antonio que de un modo u otro «todos somos genios», y dando una clase magistral sobre un posicionamiento en equilibrio ante la vida da las razones, una a una, de por qué asume que socialmente se puede ver como locos a quienes se aventuran en la Titan Desert o en otro tipo de pruebas de deporte extremo. Pero tiene más razones para defender que la locura real es no echar a correr, subirse en la bicicleta y bracear en el agua, tirando de corazón triatleta, porque todo ello ayuda a tomar las decisiones más acertadas.

Sobre el sillín de su cabalgadura no hay otra cosa que su fuerza, pero va más tranquilo al Atlas y al desierto marroquíes porque va con el que considera uno de los mejores deportistas de España. José Antonio Gómez no le invitó a subirse por primera vez en la bici, sino que fue un doctor, pero su compañero de equipo, propietario de Eolo, le aporta unos conocimientos tanto técnicos como prácticos que le hacen desear devorar los 700 kilómetros entre montaña y dunas de los que consta la prueba. Sabe de los peligros, la gastroenteritis, las caídas, las heridas, la arena, el calor extremo… pero puede más el sentido solidario, el revestir lo que asume como egoísmo con kilos y kilos de comida para los más necesitados convirtiendo los patrocinios y los kilómetros en esperanza para Cáritas y el Banco de Alimentos.

A todo esto se une correr por su tierra, a la que defiende a capa y espada y sobre la que ha hecho publicidad allá por donde ha podido en otros ámbitos. Almería, Paraíso Deportivo va más allá de un eslogan, porque cada vez más ciudadanos pueden constatar que es una verdad incontestable. Y es que por encima de las palabras están los hechos. Bicicletas embarcadas en el puerto almeriense con las demás procedentes de Barcelona como punto de encuentro, camiones ya en el lugar de inicio a los pies del Atlas, mente puesta en las 8.00 horas del domingo, motor corporal y mental tan a punto como el mecánico de los vehículos del antiguo Dakar, la Titan Desert by Garmin 2014 contará no con 12 como dice la mitología sino con 450 titanes, pero de entre ellos habrá dos Centauros del Desierto cabalgando sobre lo inhóspito, y no serán de celuloide, sino de carne, hueso y sentimientos.