sábado, 25 junio 2022

Análisis: temporada de UD Almería

14 junio 2022
Almería
UDA

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La UD Almería ha sido uno de los equipos que más ha sufrido durante la última temporada en Segunda División. Sus aficionados han sufrido partido a partido, sobre todo cuando partía siendo uno de los menos favoritos en la competición.

Uno de los pronósticos más difícil de conseguir, pero, finalmente, la muestra de que en el deporte rey todo es posible. La UD Almería ha sido uno de los equipos que más ha sufrido durante la última temporada en Segunda División. Sus aficionados han sufrido partido a partido, sobre todo cuando partía siendo uno de los menos favoritos en la competición. En las casas de apuestas, como kirolbet, sus cuotas siempre eran las más altas. No emmpezó figurando entre los prioritarios en pronósticos. Pero, qué afortunados habrán sido quienes apostaron por el Almería en todo momento, quienes confiaron en el equipo.

El conjunto andaluz ha terminado la temporada en Primera División. Un desenlace más que merecido para una plantilla sufridora, pero también muy sacrificada y siempre dándolo todo sobre el terreno de juego. No necesitaron siquiera ganar en su último partido, matemáticamente ya formaban parte de una de las mejores competiciones de fútbol del mundo. Su dueño, Turki Al-Sheikh, lo celebraba también en el campo el pasado 29 de mayo porque, tras mucho sufrir, por fin lo conseguían. El año que viene, Almería es de Primera.

¿Cómo ha sido la temporada de la UD Almería?

Han hecho falta muchos años y pasar por una temporada de lo más complicada, pero el Almería del jeque ha ascendido. El objetivo que se marcó en 2019 ha necesitado casi tres años, pero se ha alcanzado. De hecho, las cosas han cambiado mucho desde que un debilitado UD Almería peleaba por no descender de Segunda en 2018. El cambio fue radical, Turki Al-Sheikh compró el equipo y lo reinventó de cabo a rabo, empezando por la mentalidad y terminando por una plantilla que acababa completamente renovada. En su reciente evolución queda marcado el fichaje de Arvin Appiah, el más caro que se ha visto jamás en un equipo de Segunda División.

Su míster, su entrenador, ha puesto gran parte del alma y organización que el equipo necesitaba. Rubi se ha encargado, sobre todo a lo largo del último año, de hacer que el conjunto siempre tenga los pies en la tierra, de no dejarse llevar por el olor a la gloria de Primera División. Los resultados se han hecho ver con claridad. El UD Almería ocupaba la segunda plaza de las listas en la tabla de clasificaciones aun con 6 partidos por jugar en la temporada, algo que no se veía en el equipo desde al menos 2007. Otro pequeño hito a sumar a una trayectoria repleta de gestas, de lesiones, de goles y de cuentas, muchas cuentas, hasta asegurarse el pase al estrellato.

El técnico, además, acertó. Defendía que, para poder clasificarse para primera había que seguir la teoría de ls 80 puntos. Teoría cumplida, puesto que el equipo ha terminado el calendario con 81 puntos ganados en un total de 42 partidos, a una media de 1,93 puntos por partido en la que la balanza se decanta favorablemente hacia las victorias. En esta temporada, el conjunto ha ganado 24 de los partidos que ha jugado, empatado 9 y perdido 9. Sus números coinciden punto por punto con los del segundo mejor equipo de Segunda en esta temporada, el Valladolid. Afortunadamente, su mayor capacidad goleadora y su capacidad para encajar menos goles le han servido para marcar distancias y seguir creciendo el año que viene.

36 jornadas en puestos de ascenso y dos play-off consecutivos son algunos de los datos más curiosos de esta temporada que ha jugado el UD Almería. A pesar de las dificultades por unos rivales muy potentes, el conjunto almeriense ha podido mantenerse siempre en lo más alto de la tabla y demostrar una regularidad imposible de igualar poe el resto. Tras este ascenso a Primera División deja algunos de los mejores datos del club y también de la Segunda División. Un enorme mérito a pesar de que gran parte de la plantilla se viera contagiada por el coronavirus. Unos capítulos que fueron complicados, porque hicieron que el equipo perdiera una enorme ventaja de 6 y 7 puntos que tenía frente al segundo y al tercer conjunto en la liga.

Pero la paciencia y la constancia siempre dan sus frutos. A pesar de las notables ausencias, el equipo almeriense ha peleado con uñas y dientes y ha sabido aguantar hasta los encuentros más duros. Así, poco a poco iba recuperando a toda su plantilla, aunque quedan algunas lesiones pendientes para octubre de 2022, reforzándose, revitalizándose y ganando otra vez su hueco en lo más alto de la competición. A la vista está con el resultado obtenido, uno que incluso les permitía relajarse al terminar la temporada. Las matemáticas estaban a su favor, como decíamos antes, pero solo gracias a la constancia, al tesón, al orgullo, al trabajo en equipo y a la capacidad para reinventarse y sobreponerse a las adversidades. El año que viene, tocará demostrar su entereza en Primera División.

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