El próximo lunes 17 de septiembre, a las diez de la mañana, tendrá lugar la inauguración oficial del II Curso-Taller para pintores organizado por el Museo Casa Ibáñez de Olula del Río. En esta edición el docente elegido para compartir su saber y oficio con los 36 artistas seleccionados es Miguel Ángel Mayo Golucho (Madrid, 1949). Se trata de uno de los artistas referentes de los Nuevos Realismos, cuya obra fue reconocida en 2007 con el primer premio en la sección de pintura del II Concurso de pintura y escultura figurativas organizado por la Fundación del Arte y los artistas de Barcelona.
Aunque el número inicial de participantes quedaba establecido en 30, la calidad mostrada por cerca de un centenar de solicitudes recibidas desde España, Argentina, México, Uruguay, Colombia, Francia y Bélgica obligaba a Golucho a plantear a la organización la ampliación del número de participantes hasta 36; número definitivo de pintores que participarán en esta edición del Curso-Taller para pintores cuyas jornadas de trabajo se desarrollarán en la sala 14 del Museo Casa Ibáñez.
El taller, en el que los seleccionados compartirán sus experiencias y recibirán los consejos de Golucho, se desarrollará a lo largo de cinco jornadas en sesiones de mañana (de 10 a 14 horas) y tarde (de 17 a 20 horas). Durante estas sesiones los artistas se ejercitarán en la pintura del natural partiendo del tema propuesto por el profesor: el desnudo. Aunque se dará plena libertad a los alumnos en la elección temática, en la técnica, en el estilo y en el proceso, siempre y cuando la fuente de inspiración para los ejercicios realizados sea tomada directamente del natural.
Artistas seleccionados
Tras el proceso de selección llevado a cabo por Golucho, los 36 artistas seleccionados son: Alberto Tarsicio Padilla Martín (Málaga, 1980); Andrea Serrat Pérez (Madrid, 1991); Annika Llavero Talsi (Málaga, 1985); Antonio Barahona Rosales (Sevilla, 1984); Carlos Jiménez Martín (Sevilla, 1953); Carmen Mansilla Martín (Madrid, 1962); Eduardo Alsasua García (Vitoria, 1982); Emilio David Rodríguez Rodríguez (Motril (Granada), 1990); Gil Gijón Bastante (Madrid, 1989); Guiomar Álvarez de Toledo (Madrid, 1958); Ignacio Estudillo Pérez (Jeréz de la Frontera (Cádiz), 1985); Ignacio Martín Cuadrado (Murcia, 1954); Ignacio Martínez Vergara (Albacete, 1990); Ismael Moral Jurado (Cabra (Córdoba), 1988); Javier Egea Segura (Almería, 1983); Jesús Berral Rejano (Córdoba, 1985); Jesús Puente Carretero (Almadén (Ciudad Real), 1966); Juan José Martín Encinas (Segovia, 1967); Juan Manuel Rodríguez González (Málaga, 1979); Lucía Rodríguez Vicario (Málaga, 1970); Luis Marcelo Morais Sasias (Uruguay, 1976); Luis Martínez García de Palau (Barcelona, 1992); Luis Ruiz Rodríguez (Granada, 1959); Manuel A. Reina Rodríguez (Sevilla, 1976); Marcos Uriondo del Pozo (Madrid, 1990); María Dolores Noguero Iglesias (Sevilla, 1971); Miguel Bastante Recuerda (La Línea (Cádiz), 1968); Odu Carmona González (Olula del Río (Almería), 1968); Pilar Videgain Urabayen (Bilbao, 1949); Silvia Sánchez Ortega (Francia, 1967); Silvia Valverde Sánchez (Almería, 1975); Sonia Fca. Salmerón Molina (Almería, 1975); Susana Ragel Nieto (Madrid, 1981); Virginia Bersabé Ruiz (Córdoba, 1990); Xabier Gaztelumendi Rodríguez (Bilbao, 1984) y Yezid Vergara González (Maicao (Colombia), 1954).
Golucho, maestro de los Nuevos Realismos
Miguel Ángel Mayo (Madrid, 1949), más conocido como Golucho, artista formado en las clases de dibujo que el Ayuntamiento de París organizaba en la Place des Vosges y en la continua observación, en museos y exposiciones, de las obras de los grandes maestros, es considerado por la crítica especializada como uno de los principales representantes españoles de los Nuevos Realismos.
Polifacético creador siempre en busca de nuevas propuesta, Golucho se antoja un pintor y dibujante de magistral técnica, seguidor de la tradición española clásica y el claroscuro riberesco, cuyas obras, consideradas por el propio artista como un autorretrato, siempre aparecen protagonizadas por el ser humano. Unos personajes desagarrados y desheredados, a los que realiza un retrato realista minucioso en extremo, cuya anónima historia queda trasladada a la tabla o el papel (soportes habituales en la obra de Golucho sobre los que, en ocasiones, éste actúa, incluso con violencia, para hallar nuevas texturas y formas expresivas) con la misma dignidad de los héroes de las grandes epopeyas, en una exaltación suprema de la individualidad.
Artista de culto para toda una generación de nuevos realistas y miembro fundador del proyecto La Gallina Ciega, su voluntad de permanecer oculto y alejado de los circuitos oficiales ha pesado negativamente en la difusión de una obra de singular poética y excelente factura de la que son buenas muestras su Retrato de Insomnios, impactante imagen con la que conseguiría el primer premio del II Concurso de Pinturas y Esculturas Figurativas (2007) organizado por la Fundación de las Artes y los Artistas de Barcelona; las obras expuestas en el Museo Casa Ibáñez (Un lugar inacabado e Inacabado); o las que próximamente se podrán ver en el Museo Ibáñez de Melilla (Pepet y Hombre sin nombre).