miércoles, 10 agosto 2022

Dorantes y Marina Heredia, piano y voz dejan sus ‘Esencias’ en la Catedral de Almería

22 julio 2022
Almería
Dorantes y Marina Heredia_05

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El pianista y la cantaora brindaron en el Claustro un brillante recital en la penúltima gran cita de un Festival de Flamenco que este viernes cerrará Tomatito

El 55º Festival de Flamenco y Danza de Almería viajó este jueves por la noche al último de sus escenarios, el Claustro de la Catedral, de la mano de dos artistas brillantes ya de por sí por separado y más de forma conjunta. El pianista Dorantes y la cantaora Marina Heredia llegaban a Almería con su fusión en Esencias, donde el arrebato de genio en el cante de ella y la técnica y belleza de él en las teclas hicieron verbo de la belleza con un recital magistral. 

Era la penúltima de las grandes citas del festival, al que le dará el broche de oro este mismo viernes, en el mismo escenario, el guitarrista almeriense Tomatito, anoche también entre el público como un espectador más.

Y es que la ocasión lo merecía. Dorantes, de negro y plata, comenzaría la introducción instrumental de Al calor de la manta, tras la que aparecía Marina Heredia, a lunares blancos, para mecer en la dulzura de una nana flamenca. Con estrofas clásicas como la de la tórtola Caracola viró a alegrías, con Ané Carrasco a la percusión y batería y Fita Heredia y Anabel Ribera a los coros, como anticipo de uno de los momentos más intensos de la noche en la tanda de seguiriyas, con un piano volviendo al motivo principal con gravedad y algo de esencia de Miguel de Falla en su negrura. 

A solas con Ané, Dorantes abrumó en maestría con las bulerías instrumentales, con ligeros aires de tango argentino, Sin muros ni candados, donde hizo alardes de técnica tocando el piano directamente desde las cuerdas para satisfacción de un público receptivo y ávido de emociones durante toda la velada. Por tangos flamencos, Errantes recuperó a Marina al escenario, donde brillaría y conquistaría definitivamente con una magnífica doble tanda de granaínas. 

Tras la rumba instrumental Barrio Latino, el concierto encaró su recta final con dos grandes clásicos. Por un lado, Mi Condena y su tempo de galeras carcelarias que firmó El Lebrijano en el disco Persecución, que Marina Heredia dedicó a Tomatito, y con el archiconocido Orobroy de Dorantes, entre cuyos estribillos intercalaría varios fandangos para deleite colectivo.

Como bis final, una tanda por bulerías que no llegó a la intensidad de sus dos predecesoras, pero que sirvió para recordar algunas escuelas como las de la Perla, Triana, Jerez o hasta meter por compás el Un compromiso de Antonio Machín o recordar a Lole y Manuel con Vente conmigo

El público, puesto en pie de nuevo, despidió con una cálida ovación a dos artistas que consiguen que el diálogo entre el flamenco más arrebatado y la belleza de la técnica del piano convivan en ambas Esencias con naturalidad.

Próximas citas

Este viernes, día 22, será el cierre con Tomatito Quinteto desde el Claustro de la Catedral y a partir de las 21.30 horas. Las entradas están a la venta en la taquilla municipal que se encuentra en el Teatro Apolo y también a través de la plataforma de venta del Área https://almeriaculturaentradas.es/

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