jueves, 22 febrero 2024

Adra rescata ‘viejos’ oficios y reinventa el Molino del Lugar

15 agosto 2012
Adra
Molino del Lugar Adra

El alcalde de Adra, uno de los primero en visitar la nueva sala

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La familia Lupiáñez, la Asociación Acerebo y varios particulares abderitanos, han donado más de un centenar de objetos propios de oficios antiguos que dan contenido e historia a la nueva sala etnográfica

Por primera vez, la planta baja del Molino del Lugar abría sus puertas el sábado, 11 de agosto, convertida en sala etnográfica del Museo de Adra. En su interior, gracias a las donaciones de la familia Lupiáñez, Asociación Acerebo y de algunos particulares, una muestra de objetos e instrumentos utilizados en el desarrollo de oficios antiguos desempeñados en la ciudad abderitana.

La recién estrenada sala etnográfica del Museo de Adra aglutina decenas de materiales y aperos relacionados con distintos oficios antiguos que se han venido desarrollando durante muchos años en la localidad del Poniente almeriense. Se trata de un espacio que está en pleno movimiento, creado para que vaya aumentado y enriqueciéndose con futuras donaciones o cesiones con el fin de dar a conocer todos los oficios, hoy ya desaparecidos, que formaron parte de la vida de la ciudad.

Molino del Lugar
Herramientas y utensilios expuestos en el interior del Molino del Lugar

Así, una buena parte de la colección que ya hay expuesta en esta nueva sala está donada por la familia Lupiañez, desde máquinas de planchar,  albarcas y todo el desarrollo de este calzado típico hasta los años 70, como moldes para la máquina troqueladora, cajas de hierros, talones de todos los números o herramientas para la fabricación de las típicas albarcas . La familia Lupiañez  ha cedido gran cantidad de objetos realizados con esparto, sacos de arpillera, sacos de azucarera, un banquillo de forja, estribos, cestos, espuertas, bozales, sandalias o cantareras. De piel también han llegado objetos y materiales, como sandalias, collares, látigos, una cincha, una jáquima o dos lomillos,  en muchos casos con más de un siglo de vida.

La Asociación Acerobo y algunos particulares de Adra han cedido instrumentos y materiales antiguos, una amplia selección de objetos que tienen que ver con la talabartería, que es el arte de trabajar diversos artículos de cuero o guarniciones para los caballos, de amplia tradición en Adra y que han sido expuestos en esta nueva sala.

En palabras del concejal de Cultura, Moisés Linares, «con este nuevo espacio cultural seguimos manteniendo nuestro objetivo de mostrar nuestra historia, nuestra cultura y nuestras tradiciones a todos los abderitanos y a todas las personas que nos visitan».