sábado, 1 octubre 2022

Sindicatos denuncian el cierre de camas en el Hospital La Inmaculada de Huércal-Overa

3 octubre 2016
Huércal-Overa
Hospital Inmaculada. Huércal-Overa

Hospital La Inmaculada, en Huércal-Overa

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El Sindicato de Enfermería (SATSE) y el Sindicato Médico de Almería (SIMEAL) se movilizará contra la decisión de las autoridades sanitarias andaluzas de mantener cerradas 24 camas hospitalarias en un hospital con unas listas de espera de más de 600 pacientes.

El Sindicato de Enfermería (SATSE) y el Sindicato Médico de Almería (SIMEAL) denuncian «un nuevo tajo a la joya de la corona, de la que tanto presume la Junta de Andalucía», en referencia al Hospital La Inmaculada, en donde a partir del 1 de octubre continuarán cerradas 24 camas de la unidad de Medicina Interna.

Médicos y personal de enfermería explican en un comunicado que la Dirección del hospital de Huércal-Overa suele calificar estas camas como «de reserva», en la mayoría de los casos son imposible de habilitar si llegara a desbordarse la demanda, principalmente por carecer de personal suficiente.

Satse recuerda que Almería es una provincia con gran necesidad de camas, tras haberse suprimido el Hospital Materno Infantil y el Provincial.

Según el informe anual de 2015 del Sistema Nacional de Salud, publicado por el Ministerio de Sanidad, Andalucía sigue teniendo la peor ratio de camas por habitante con 1,7 camas por cada 1.000 usuarios, frente a la media nacional de 2,3 camas por 1.000 habitantes.

Para el Sindicato Médico y el Sindicato de Enfermería no existe ninguna justificación para que a los pacientes se les recorten 24 camas que deberían estar a su disposición para ser atendidos y resolver sus problemas de salud, pues son más de 600 ciudadanos en lista de espera los que están aguardando pacientemente a que se les resuelva su dolencia a través de una intervención quirúrgica, mientras tenemos camas cerradas a cal y canto, por cuestiones economicistas para cuadrar las cuentas que luego garanticen la percepción de miles de euros a los directores gerentes en concepto de productividad y ahorrar a costa de pacientes y profesionales.

Tampoco hay que olvidar que la medida de mantener camas cerradas, además del daño que va a suponer a la población del Levante almeriense, también afectará a profesionales que pasarán a engrosar la lista del paro al no renovarle sus contratos.

A juicio de ambas organizaciones sindicales, los hospitales no son entidades financieras y «la rentabilidad en la atención sanitaria y cuidados es una rentabilidad social y de salud, nunca económica. SATSE y SIMEAL advierten de que si la directiva del hospital no cambia de rumbo y abre las camas cerradas, convocará movilizaciones contra este nuevo recorte.