domingo, 27 noviembre 2022

La Inmaculada renueva su segundo TAC de última generación

11 julio 2022
Huércal-Overa
TAC

Comparte esta noticia en tus redes

Este equipo permite una mayor precisión y comodidad del paciente y menor radiación.

El Hospital La Inmaculada de Huercal-Overa ha renovado su segundo sistema de tomografía axial computarizada (TAC) de última generación, que proporciona imágenes de alta calidad en una amplia gama de aplicaciones clínicas que permite una mayor precisión y comodidad del paciente y menor radiación.

El delegado territorial de Salud y Familias, Juan de la Cruz Belmonte, junto al director del Área de Gestión Sanitaria Norte de Almería, José Miguel Medina, ha visitado el renovado equipo que hace que el centro hospitalario cuente en la actualidad con dos TAC de última generación. Belmonte ha detallado que “se trata de la renovación del sistema instalado en 2009 que se ha renovado y ha pasado de 16 a 64 cortes. El hospital comarcal cuenta asimismo con otro equipo adquirido en 2020”. Ha señalado que además “La Inmaculada dispone de un nuevo equipo de resonancia, los nuevos ecógrafos portátiles, el ecocardio de alta resolución y la monitorización en planta, que antes no existía”.

Este nuevo equipo TAC se integra en el Proyecto Huella de Energía, en el que se incluyen ya otros 75 equipos TAC de la región y con el que se optimiza el uso del diagnóstico a través de la homogeneización de protocolos y la reducción de la radiación utilizada. Su incorporación se realiza, dentro del Plan de Inversión en Equipos de Alta Tecnología mediante financiación por la Unión Europea – fondos NextGenerationEU.

El centro hospitalario de Huercal-Overa realiza cerca de 8.000 TAC anuales. Un examen de diagnóstico por imágenes que se utiliza para ayudar a detectar enfermedades y lesiones de manera rápida, indolora, no invasiva, precisa y con mayor detalle que los exámenes convencionales de rayos X. Generalmente se emplea en patologías oncológicas, traumatológicas e infamatorias y en infecciones, entre otras, así como para guiar las biopsias y otros procedimientos; vigilar la respuesta a la quimioterapia, y planear y evaluar los resultados de la cirugía y de otros procedimientos como los trasplantes de órganos o los tratamientos de radiación para tumores.