miércoles, 22 mayo 2024

Indignación vecinal en San José por la tala de cuatro árboles de más de medio siglo

13 mayo 2024
Níjar
Eucaliptos San José

Base del árbol talado en San José (Níjar)

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La Asociación de Vecinos de San José y El Pozo de los Frailes ha remitido un escrito al alcalde del municipio, donde comunica la preocupación y el malestar de los residentes ante esta actuación y reivindica la inmediata restauración del daño medioambiental.

La tala de árboles en el núcleo de San José, en Níjar, ha despertado malestar entre los residentes que, desde finales de la pasada semana, ven con preocupación e indignación cómo las máquinas y los operarios municipales acaban con algunos ejemplares de árboles en la localidad.

Consciente de las escasas zonas verdes con las que cuenta la localidad y de la necesidad de arbolado, la asociación de vecinos de San José y El Pozo de los Frailes ha dirigido un escrito al Ayuntamiento de Níjar poniendo en su conocimiento el rechazo colectivo a esta medida.

En un comunicado explica que la tala «ocurre en una localidad nijareña que sufre de forma especial los efectos de un clima extremo y de la sequía, y donde la actuación de los servicios municipales para la poda y cuidado del arbolado existente brilla por su ausencia», lamentan los vecinos.

Ha sido en los últimos días, cuando el ayuntamiento de Níjar ha procedido a la tala de cuatro grandes árboles en la localidad de San José, todos ellos con una antigüedad muy superior al medio siglo, que estaban plantados en una calle y en el parque de La Molina.

Fuentes cercanas al colectivo explican que la tala de uno de los ejemplares, de más de medio siglo, el que se encontraba en la puerta de un establecimiento hotelero se producía porque lo pidió su dueño argumentando que «los árboles ensuciaban la piscina».

Inmediata restauración

En ese mismo escrito, la asociación ha pedido al Ayuntamiento “la inmediata restauración del daño causado por la tala de los cuatro árboles citados, a través de la plantación de otros cuatro árboles de similares características, envergadura y capacidad de sombraje, en lugares próximos a los lugares donde estaban los árboles que se han talado”. Además, la adopción de las medidas necesarias para la poda y el mantenimiento de todos los árboles existentes en el espacio público, «y de manera especial en el parque de La Molina, donde se están produciendo situaciones de grave riesgo para el vecindario, por la falta de poda del arbolado”.

El escrito vecinal finaliza pidiendo al Gobierno municipal que tenga la sensibilidad necesaria con el vecindario y con los principios de protección medioambiental, mejora de la calidad del aire y lucha contra el cambio climático, en una zona devastada por la sequía y un clima extremo. Es decir, que frene radicalmente la tala de árboles y que, por el contrario, desarrolle una política municipal impulsora de la creación de nuevas zonas verdes y de la plantación de más arbolado».