miércoles, 30 noviembre 2022

Denuncian la mala gestión de la prisión de El Acebuche ante la detección de un caso de meningitis

26 marzo 2014
Almería
prisión El Acebuche

Dependencias penitenciarias de Almería

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La Central Sindical Independiente y de Funcionarios pone en duda la reacción de los responsables de la cárcel tras conocer el diagnóstico de un preso de origen egipcio, detenido días antes en un mercante frente a la costa almeriense.

La detección de un caso de meningitis en un preso de El Acebuche ha movilizado a la Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Almería, cuyos responsables denuncian «la mala gestión de la dirección de El Acebuche en la aplicación de un protocolo de la enfermedad».

Según explica el sindicato, durante la jornada del martes, un interno de la prisión de origen egipcio detenido hace días en un pesquero frente a las costas de Almería, recibía un diagnóstico de meningitis tras la realización de las pruebas médicas en el Hospital Torrecárdenas de Almería, que recomendó poner en marcha en la institución penitenciaria el protocolo habitual para casos de crisis víricas de este calibre. Sin embargo, tal y como apunta CSIF, desde la dirección se echó en falta comunicación y rapidez a la hora de poner en marcha el reglamento pertinente en estos casos.

Así, el sindicato considera que desde la dirección de la cárcel no se gestionó bien ni el número de efectivos que debían participar en dicho protocolo, ni la rapidez en el tiempo de reacción. “De hecho algunos de los trabajadores de la prisión se enteraron del caso de meningitis en el mismo momento en que recibían la medicación preventiva que debían tomar para evitar un posible contagio”, señala José Hernández, responsable de Instituciones Penitenciarias de CSIF Almería.

Hernández destaca que pese a los esfuerzos de sanitarios y de la única médico que estaba al frente de esta situación, se echó en falta que al menos un mando de incidencias se encargara de dar aviso al turno entrante de trabajadores para que éste actuara en consecuencia. “Somos unos 360 empleados y hay más de 1.000 internos que podrían haberse visto afectados, con esto no queremos dar la voz de alarma, pero hacemos un llamamiento a la responsabilidad y exigimos que se mejoren las pautas de coordinación, para que no se generalice ninguna sensación de temor en posibles situaciones similares”, apunta el responsable quien añade que “por fin hoy se ha facilitado a la información que debía haberse dispensado ayer”