martes, 16 julio 2024

Antonio Matarín, un político Aquarius, da el paso y renuncia como alcalde de Alboloduy

16 julio 2013
Alboloduy
Renuncia a la alcaldía de un pueblo de la Alpujarra de Almería

No muy dado a fotografías, Matarín dice adiós sonriendo

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Lo anunció en noviembre basado en la convicción de limitar el tiempo de ocupación de cargo público

Una nota de prensa puede resultar muy fría, sobre todo cuando se limita a explicar cuestiones técnicas de legalidad sobre una decisión va mucho más allá, que crece desde la palabra dada, la convicción y el interés general ante cualquier otra cosa, y que cuesta trabajo adoptar cuando uno ha dedicado una década de su vida a su pueblo. Diez años son muchos o pocos, según se quiera ver, pero en un municipio tan pequeño como es Alboloduy significan el reto del arraigo de la gente joven y demasiados ciudadanos que poco a poco van dejando este mundo para permanecer únicamente en el recuerdo. Que las familias se perpetúen en sus raíces se logra dándoles calidad de vida y medios de desarrollo, y esos han sido los parámetros que han movido a este político tan atípico.

La nota oficial habla de un pleno y dice que «en sesión extraordinaria celebrada el sábado 13 de julio a las 13.30 horas en el Ayuntamiento de Alboloduy se ha procedido a dar cuenta al pleno de la renuncia al cargo de Alcalde de esta localidad por parte de D. Antonio Salvador Matarín Guil». Se detalla que la convocatoria viene motivada por el escrito de renuncia presentado por el ya exalcalde el jueves 11 de julio, y que se tiene en cuenta lo previsto en el Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, y en el Real Decreto 2568/1986, de 18 de abril, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Corporaciones Locales, que regula la renuncia a la condición de Alcalde.

La palabra oficial señala que «el Alcalde podrá renunciar a su cargo sin perder por ello su condición de Concejal. La renuncia deberá hacerse efectiva por escrito ante el Pleno de la Corporación, que deberá adoptar acuerdo de conocimiento dentro de los diez días siguientes», debiéndose proceder al nombramiento del nuevo Alcalde conforme a lo establecido en la legislación electoral, y debiéndose celebrar la sesión extraordinaria para la elección nueva, dentro de los diez días siguientes a la aceptación de la renuncia por el Pleno. Es por ello que a partir de ahora, «la primera teniente de alcalde, Dª Sonia María Guil Soriano, ejercerá la Alcaldía en funciones, y convocará pleno extraordinario la próxima semana para el nombramiento del nuevo alcalde de Alboloduy».

Es sabido ya que el grupo popular, con mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Alboloduy, propondrá como candidata a la alcaldía precisamente a Sonia María Guil, mano derecha durante todo este tiempo de Antonio Salvador Matarín, y que ella, una vez en el cargo, seguirá la línea marcada desde el principio. Por lo demás, que es lo más importante que los artículos de los Reales Decretos, está un hombre que rompió con aquello de la juventud desmotivada, insolidaria y nada involucrada con su entorno. Antonio es el prototipo de político buscado en la última publicidad televisiva de la renombrada marca de bebidas isotónicas, y además con la garantía de que no les iba a salir rana. Para él su pueblo no es un conjunto de calles sino las gentes que las habitan, por las que ha trabajado incesantemente y sin desmayo capoteando las embestidas de la burocracia y del politiqueo interesado y corto de miras.

Lo anunció con mucho tiempo de antelación, en noviembre de 2012, y ya ha llegado el momento de decir un adiós justo en la decena de años como primer edil. Sus palabras son un legado, junto a su obra, siguiendo el que él mismo recibió de manos de Moisés Ruiz, su mentor desde otra ideología pero con el mismo pensamiento de vaciarse por el pueblo, y así lo resume todo en primera persona. Esta es la despedida de Antonio, persona quizá incómoda para las cúpulas dirigentes de las formaciones políticas por su pertinaz sentido del deber sobre el electoralista, tal cual él la ha escrito:

ESCRITO DE DESPEDIDA DE LA ALCALDÍA

Hace algo más de 10 años que vengo desempeñando el cargo de Alcalde de Alboloduy. Por aquel entonces (año 2002) contaba con 27 años y se hacía realidad el sueño de poder aportar mi granito de arena en el pueblo que me vió nacer. Han sido 10 años muy intensos, donde mi vida se ha ido transformando poco a poco; ejercía de alcalde a la par que culminaba mis estudios, desarrollaba mi vida laboral y formaba una familia. La responsabilidad que entraña el ocupar este cargo hacía que mi esfuerzo se redoblara para solucionar los problemas de los vecinos, en la búsqueda de la mejora de calidad de vida de los mismos y, en definitiva, en poder hacer de Alboloduy un pueblo con futuro. Esa fue, precisamente, la motivación que llevó a un joven universitario a movilizar inicialmente a una generación de jóvenes, y de la mayoría de la sociedad alboloduyense después, para que, primero en la oposición y luego en el gobierno, emprender esta andadura.

En noviembre de 2012, coincidiendo con el décimo aniversario del fallecimiento de Moises Rúz Tocón, anuncié mi retirada. Como mi amigo Moi, tengo dos hijas pequeñas y veo cómo van creciendo y cómo mis obligaciones y mi entrega por el Ayuntamiento me limitan la atención que les debo. Esto, junto con la convicción personal de la importancia de la limitación de tiempo para ocupar un cargo público, es lo que me lleva a renunciar a la Alcaldía de Alboloduy una vez alcanzados los diez años de mandato.

Volviendo la vista atrás, tengo que decir que los inicios no fueron fáciles ni agradables, con un Ayuntamiento inmerso en varios escándalos, bloqueado debido a una nefasta gestión económica, con unas infraestructuras obsoletas o inacabadas y con innumerables problemas, a lo que se unió el mazazo que supuso el fallecimiento de Moisés cuando llevaba 10 meses como Alcalde. Ello requirió del esfuerzo y tesón de mucha gente para ir solventando todos estos problemas a lo largo de todos estos años.

Tengo que agradecer a todo el pueblo su comportamiento durante este periodo, donde la tolerancia y el respeto siempre ha prevalecido. Quiero agradecer tanto a los que han confiado en mí con su voto durante estos años, como los que no, por el respeto y la consideración que han mantenido, siendo la normalización de la vida social de Alboloduy una realidad.

Mi renuncia al cargo de alcalde no deja de seguir el guión de aquel joven soñador: que cree en la vocación política para resolver los problemas de los ciudadanos, que está plenamente convencido de que la sociedad democrática se construye día a día, que sostiene que los cauces de participación ciudadana son vitales para su mantenimiento, que cree en los políticos con vocación de servicio público, y que anteponen los intereses generales a los particulares, y que no cree en los políticos incapaces de sobrevivir fuera de la vida pública, que se sirven de los ciudadanos en vez de ser servidores de los mismos.

En este sentido estoy plenamente convencido de que la renovación y regeneración pública es un paso positivo en el fortalecimiento de la democracia. Este, y no otro, es el motivo por el que renuncio a la alcaldía de mi pueblo. Y no hay mejor predicamento que el ejemplo propio.

Sin embargo, que renuncie al cargo de alcalde no significa que me despreocupe de mi compromiso adquirido en las últimas elecciones municipales. Dejaré de ser alcalde pero mantendré mi acta de concejal, poniéndome a disposición de la persona que me sustituya para seguir trabajando por mi pueblo desde esta nueva posición. Estoy convencido que la nueva situación será un soplo de aire fresco y positivo para la localidad.

La experiencia de estos años me ha enseñado que lo más importante en la vida pública no son los conocimientos o las influencias, es la voluntad y la generosidad. De nada vale saber de todo o tener grandes influencias si después no se destina al servicio de la sociedad. No tiene precio, sin embargo, la dedicación y el esfuerzo voluntario para servir a los demás. Así, quiero destacar a los hombres y mujeres que durante estos años han compartido conmigo la responsabilidad de gobierno, ya que es, sin lugar a dudas, la generosidad en su dedicación y esfuerzo lo que ha hecho posible la consecución de los grandes retos logrados para nuestro pueblo, como la gran cantidad de obras ejecutadas en todos estos años, la gran cantidad de trabajo generado, mejorando, al mismo tiempo, unas arcas municipales que hoy día presenta una situación saneada.

Son muchas las personas a las que tengo que agradecer su compromiso, pero quiero destacar a dos de ellas: José López Abad y Sonia María Guil Soriano, dos personas íntegras y de una enorme cualificación que, pudiendo triunfar en cualquier trabajo, decidieron apoyarme en su momento y embarcarse en la aventura de cambiar su pueblo. Y sin duda, gran parte de los objetivos cumplidos se deben a ellos, por lo que quiero reconocer personalmente su trabajo y agradecer su apoyo y dedicación.

Dejo la alcaldía con la satisfacción del deber cumplido y con la conciencia de haberme entregado al 120% por mí pueblo. En el balance de estos diez años han sido muchas las obras que se han acometido, algunas destinadas a mejorar la calidad de vida del municipio y otras destinadas a favorecer el desarrollo de empleo. Destacaría las destinadas al ciclo integral del agua (con la renovación casi integra de la red de abastecimiento, un nuevo depósito y una planta de tratamiento), la adquisición de los terrenos y urbanización del Huerto de la Torre, la construcción de las 6 viviendas de Protección Oficial, el nuevo mercado de abastos, una guardería, varias zonas deportivas, la rehabilitación de las casas de los maestros, y las actuaciones en la Iglesia.

Hemos celebrado importantes eventos, como el Festival de Música Tradicional de la Alpujarra, varias ediciones del Día de la Vendimia, Varios Cursos de la Universidad de Almería, …. Sin lugar a dudas se han puesto los cimientos para que en la próxima década se pueda revertir la tendencia demográfica de nuestro pueblo. Aquí, quisiera hacer un breve inciso, ya que a mi entender éste es el principal problema, la pérdida de población, y para su solución debe seguir trabajándose en dos aspectos fundamentales: continuar incrementando la calidad de vida del municipio y seguir facilitando la creación de empleo y autoempleo mediante la creación de servicios e infraestructuras.

Desde el Ayuntamiento que he presidido hemos sido conscientes en todo momento de que el desarrollo económico es vital para nuestro municipio, que su desarrollo, pasa por medidas de medio y largo plazo. Así se ha trabajado de forma incansable en la generación de infraestructuras que faciliten el establecimiento de iniciativas emprendedoras, como en el caso del turismo con la creación del albergue, la potenciación del museo, la puesta en marcha del plan turístico, rutas de senderismo, entre otras. En el caso de la agricultura, el asfaltado de caminos rurales, la electrificación de importantes zonas y el desarrollo del riego por goteo completo de nuestra vega facilitan la puesta en valor comercial nuevamente de explotaciones.

También hay que destacar el impulso definitivo a la creación de un área industrial con el vivero de empresas. Sería muy largo enumerar las actuaciones acometidas, pero confío en su continuidad con el II Plan de Desarrollo Local de Alboloduy, que marca el recorrido para que a medio plazo alcancemos la sostenibilidad poblacional y de calidad de vida que todos queremos para nuestro municipio.

Para finalizar tengo que tener un especial recuerdo con todas las personas que me han apoyado incondicionalmente durante estos años, anteponiendo la confianza a mi persona y a mis compañeros a sus propias ideologías políticas. Por eso quiero agradecerles con estas líneas mi más sincera gratitud, por supuesto, a todos aquellos que además dieron un paso al frente y concurrieron junto conmigo en las listas municipales; para mi ha sido todo un orgullo el haber contado con todos ellos. Y el último de mis agradecimientos, que ni mucho menos es el menos importante, va para toda mi familia, pilar de apoyo fundamental para superar los momentos difíciles y colaboradores vitales en esta etapa política del pueblo.

Muchas gracias a todos.

En Alboloduy a 11 de julio de 2013

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Un comentario

  1. Ha sido, es y será un gran Alcalde, ojalá muchos municipios de nuestra provincia tomarán nota de este Alcalde y de este pequeño y a la vez gran municipio. Y desde aqui desearle toda la suerte del mundo a la nueva Alcaldesa Sonia, que ha sido la que en silencio hacia que la cosa funcionara.Enhorabuena Alboloduy por ese gran gente que te compone.

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