Dulce Monteagud

Diario de un superdotado en un colegio de Almería. Capítulo 6

Dulce Montagudo
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15 mayo, 2013.

7 de mayo de 2013

Hoy he ido a recoger al niño para llevarlo a la consulta del anestesista, pues lo operan próximamente de vegetaciones. La profesora me ha hecho subir para enseñarme un examen que han hecho hoy que el niño ha dejado en blanco. Me ha vuelto a decir que va a repetir, reiterándolo varias veces y dándolo por sentado. Cuando hemos salido de clase, el niño me ha contado que antes de llegar yo le ha dicho que “cuando lo haga repetir y yo le mande a la inspección, le enseñará el examen y retará al inspector a que lo apruebe si puede. También ha añadido que como será “denuncia falsa” multarán a su madre y como no podrá pagarla tendremos que irnos de Almería”.

Esas cosas, son las que no entiendo ni entenderé. Creo a mi hijo, porque hasta la misma profesora a admitido cientos de veces que puede ser como sea, pero que el niño es muy sincero en lo que dice. Y todas estas cosas son las que no me parecen apropiadas y creo que están perjudicando gravemente, no sólo a mi hijo que por fin sale de ese colegio, sino a todos sus compañeros.
El otro día esta señora, hizo un ranking de popularidad con la siguiente excusa ¿quién creéis que llegará a la universidad? Los niños votaban si, no o puede ser, levantando a cada niño de su sitio para hacer la votación pública. Son humillaciones que ningún niño debería soportar, en mi opinión.

Lo del examen en blanco, es algo que hacía tiempo que no había hecho. Estos días hemos estado tan enfrascados en la hospitalización y posterior intervención de mi madre que el niño ha estado bastante desconcentrado. Y este niño, como muchos otros niños con AC, si no se lo sabe perfecto, no contesta. Es así. Prefiere no poner nada, antes que poner algo mal. No lo entenderé nunca, pero así es.

He hablado con él y me ha prometido que no le volverá a pasar.

Otra cosa que quería señalar, es que a diario tienen “exámenes orales” en los que mi hijo siempre saca 9 o 10. Cuando llega la hora de evaluar, todas esas buenísimas notas nunca son tenidas en cuenta. Solo cuentan los exámenes escritos. Y eso es trabajo diario que si, como se supone, se trata de una evaluación continúa debería tenerse muy en cuenta a la hora de puntuar.

29 de mayo de 2013

Hace un par de semanas, la señorita me hizo ir al recreo a hablar con ella. El motivo era “aconsejarme” sobre el futuro del niño. Se ha enterado de que mi hijo tiene intención de entrar en el seminario el año que viene (ya lo sabía desde hace años, pero ahora se ha enterado de que le han concedido la beca). Pues bien, ha expuesto una serie de motivos contradictorios para intentar quitarme la idea de la cabeza. Quiere que siga en este centro y quiere que repita curso. Con esta mujer no se puede discutir y sólo me limito a asentir y darle la razón. Me dijo (como si tuviera que asustarme con eso) que tendría que mandar un informe extensísimo sobre el niño, con todas nuestras tutorías, con las tutorías de todos los años de primaria. Cuando vio que eso no me “asustaba”, cambió el registro y empezó a decirme, eso si como consejo de amiga a amiga, que ese colegio es un colegio de “niños pijos” que van a acosar a mi hijo y que le van a hacer la vida imposible. En fin, argumento tras argumento durante la media hora del recreo todos para convencerme de que matriculara al niño en “su” colegio otra vez (ella se cree la dueña y señora de este centro).

En aquella conversación me quedó una cosa clara, y es que ella quiere que su hijo mayor entre en el seminario pero el niño no quiere y ella no puede pagarlo. (o eso me dijo)…Ahí ya empecé a sospechar motivos personales para esa “campaña” anti-seminario.

Hoy, al ver que no habíamos echado la solicitud de reserva de matrícula me ha vuelto a llamar para que acudiera al recreo. La argumentación de hoy ha sido más agresiva y no sólo conmigo. Se ha pasado las 5 horas de clase con mi hijo, haciéndole un auténtico lavado de cerebro; mintiéndole descaradamente, chantajeándolo, asustándolo e hiriéndole donde más le duele. Sabiendo la falta de padre que sufre, ha llegado a prometerle que conseguiría que estuviese estudiando en Valencia con su padre 1º y 2º de la ESO, si renunciaba al Seminario….a lo que el niño, por supuesto, ha accedido…¿¿Ves???…¡no tiene vocación!. Le ha estado mintiendo sobre el millón de cosas a las que tendrá que renunciar si entra, que tendrá que levantarse a las seis de la mañana para maitines (falso), que si suspende un examen le dejarán un mes sin ver a su madre, ya que sabe que es lo que más quiere en el mundo (falso), que si suspende le dejarán sin comer (falso), que tendrá que pasar las vacaciones allí y ya no me verá más (falso). Ha hecho llorar a mi hijo, le ha hecho sufrir, realmente le ha torturado durante cinco horas.

La impotencia ante esta señora que también le ha chantajeado con el tema de los exámenes. (si no vas al seminario, podré pasarte la mano con las faltas de lengua y quizá apruebes…si no, no podré hacerlo y repetirás), me ha dejado todo el día fuera de mi.
Discutir con ella es absurdo, corregirle en todas y cada una de sus mentiras, es absurdo…hablar con el director y montar un escándalo (porque todo lo que sea contradecirla es montar un escándalo debido a sus reacciones exageradas) es absurdo quedando 3 semanas de colegio.
He meditado, he intentado relajarme y pensar fríamente. He hablado con mi hijo y con la delegación de educación y he accedido a reservar matrícula en ese centro para calmar a esa señora que como se puede apreciar por sus actos no se encuentra en condiciones para dar clase.

Bien, he hablado con mi hijo y estaba tan confundido después del “lavado de cerebro” que lo he dejado estar. Le he dicho que le de la razón a su señorita porque está muy alterada por sus problemas de salud y que no se preocupe por nada más, que por estudiar y sacar buenas notas en estos últimos exámenes.

¡Ah! Hoy han hecho un “test de madurez” que por lo que me ha comentado el niño no es otra cosa que un psicotécnico normal. La señorita mirando el test le ha dicho que lo ha hecho bastante mal, que si no tiene madurez suficiente no podrá pasar…otra vez ha hecho llorar a mi hijo y le ha vuelto a hacer sentirse inferior.

Cuando empezó con la “cantinela” de que quería que repitiera, me fui a la ley y la única baza que tiene para hacerle repetir es “falta de madurez”. Un chiquillo que habla de tú a tú con adultos desde que tenía 3 años, no tiene, ni tendrá falta de madurez para estudiar un 1º de la ESO. Pero ella sigue intentándolo. No sé los motivos, no los entiendo. Pero este daño que le está haciendo a mi hijo le va a durar mucho tiempo.

Por otro lado, la semana pasada contactaron conmigo varias madres de niños que no están en la clase de mi hijo, para alertarme de que todos los días en la fila de entrada del colegio se estaba abusando y humillando a m hijo por parte de los compañeros.

Tanta es la impotencia que tenemos ante su señorita y tutora, que he preferido acompañar y recoger al niño todos los días y así evitar problemas. Solo tres semanas, nos repetimos el niño y yo. Un último esfuerzo y no tendrás que sufrir más nada de esto.

Se que la señorita fue una buena profesora en su día. Lleva un tiempo, un par de años, con graves problemas de salud que mucho me temo que le están afectando psicológicamente. Las “charlas” con los alumnos son cada vez más frecuentes, de tal modo que se pone a contarles cosas de su vida y no dan clase, acumulando materia día tras día. Todos los años terminaban antes de tiempo todos los exámenes….este año, está haciendo exámenes de dos temas porque no les da tiempo.

Los niños están muy asustados y no quieren decirle nada para no irritarla. Me comentaban esta semana un par de madres, que sus hijas sabiendo que la señorita se había equivocado en la puntuación de los exámenes y que tenían más, se negaban a decírselo a la señorita. Preferían quedarse con menos nota, que intentar hablar con ella.

Las madres con las que he hablado, tienen la misma sensación que todos: esa señora no está bien psicológicamente. Aún así, nadie está sufriendo esto tanto como mi hijo.

Un niño extremadamente sensible, al que ataca desde un punto de vista muy, muy personal.

Si cualquier madre/padre viera como torturan psicológicamente a su hijo día tras día, le cortan las alas de su talento, no le dejan avanzar, le mienten, lo asustan y encima sus compañeros le acosan y le humillan, tomaría medidas más drásticas seguramente.

Yo sólo quiero que mi hijo salga de ahí. Que se le pongan las notas en función de sus conocimientos. Que no se le humille constantemente, y se le deje leer un libro en una tarde y no se le castigue por ello. Que pueda mirar las lecciones siguientes, y no se le castigue. Que se le invite a profundizar en el área del conocimiento que más le guste. Que se tenga en cuenta su alta capacidad y se informen (que ya han tenido tiempo) de las particularidades de estos niños para ayudarle.

Como madre, me siento frustrada por no “defender” a mi hijo. Como persona pragmática, creo que estoy haciendo lo correcto porque lo primero es que mi hijo pueda salir de ahí.

Realmente, no sé si todo esto será constitutivo de delito, pero a estas alturas me está pareciendo que si. Quizá me plantee una denuncia ante el juzgado…no lo sé. Estamos agotados, agobiados, frustrados y muy dolidos. Espero que mi hijo consiga salir indemne de esto y que no le queden secuelas psicológicas.

Continuará…..

Dulce Montagudo.

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